Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago

Sinceramente, no sé cómo definir mi experiencia con este libro. Algunos me habían dicho que la novela se leía rápido, otros que se hacía pesada, algunos incluso me decían que dejaba con una mala sensación en el cuerpo. Ciertamente no es una novela para “devorar”, y es que es tan dura, tan profunda, tan potentemente sabia, que hay que leerla de a poco. Por motivos de tiempo, no podía leer muchas páginas al día. Sin embargo, me siento muy contento de haber llegado hasta final de esta gran novela.

La primera vez que intenté leer el libro lo dejé de lado. ¿Por qué? No sé, la verdad. Quizá no era el momento. Había terminado de leer 50 sombras de Grey (una novela que poco, muy poco, tiene que ver con esta) y me apetecía leer otro best seller, pero de otra temática. Comencé la lectura de Ensayo sobre la ceguera con mucho entusiasmo, sin embargo poco a poco comencé a retrasarlo, hasta que decidí abandonarlo totalmente. Cuando tuve un poco más de tiempo, opté por retomarlo.

Por cierto, aún no puedo centrar imágenes sin agregar texto

Un hombre queda ciego repentinamente. Sin saber que desencadenará una epidemia de ceguera mundial, el hombre atrae la atención de otros esperando ayuda. La enfermedad se propaga, en este ambiente hostil comienza a sacar a flote los más bajos instintos de los seres humanos. En la historia seguiremos las “aventuras” de un personaje muy especial, pues es aparentemente inmune a la ceguera que se ha desatado en la ciudad. La esposa del médico que atendió al primer ciego decide “hacerse la enferma” con tal de seguir a su marido al campo de concentración en el cual el gobierno, bajo el pretexto de “seguridad nacional” ha encerrado a los enfermos. Es aquí donde la historia se desata. Tratados como verdaderos animales, los ciegos intentarán sobrevivir a este ambiente hostil que los deshumaniza lentamente.

En el fondo todos somos bestias. Unas más civilizadas que otras…

Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre, y eso es lo que realmente somos

La historia se adentra en el interior del ser humano frente a una situación límite que despierta el instinto básico: el de sobrevivencia. Una de las tantas reflexiones de Saramago dentro del relato se refiere a la condición humana cuando no hay una autoridad definida que gobierne y coordine.  Las necesidades personales se anteponen rápidamente al bien común, y es que cuando solamente el objetivo es la sobrevivencia es más sencillo pasar por alto el hecho de que el ser humano vive en comunidad y sociedad, y no ajeno al otro, conectado a otros seres vivos. En el grupo de ciegos algunos se comportarán como es esperado, sin embargo otros intentarán mantener la justicia. La mujer del médico (no conocemos un nombre específico dentro del relato. Ninguno de los personajes lo tiene. Me recordó a Elegía o Everyman -todo hombre- de Philip Roth, pues tampoco había un nombre para el protagonista. Las reflexiones son tan universales que pueden aplicarse a cualquier persona, porque en el fondo se comparten muchos rasgos comunes de pensamiento y racionalidad) intentará equilibrar las cosas. Siendo la única capaz de ver, al parecer se encuentra en una posición privilegiada.  O quizá no tanto. Antes sus ojos se desarrolla la deshumanización de las personas.

En esta universal concepción de la raza, el autor comienza a diseccionar posteriormente las escalas de poder que, se quiera o no, surgen. Ya les mencionaba que la mujer del médico tenía cierta ventaja sobre el resto. Bueno, con esta ventaja viene la responsabilidad de tener que ayudar a los demás  por consiguiente ella adquiere cierto poder dentro del grupo. En ocasiones se ve forzada a liderarlos, contra su voluntad; ante esto ella bien podría sacar ventaja personal, sin embargo no lo hace. Creo que en ella reside el conjunto de valores que debería poseer una gran persona. La mujer de médico, con todos su errores, es una gran persona, y el autor alza su figura en justa medida. Basta con mencionar que ella se sacrificó por su marido, diciendo que estaba ciega cuando en verdad no lo estaba, solo para acompañar a su pareja a aquel lugar que lo iban a llevar.

Un estilo muy particular.

Los que han leído algo de Saramago (suponiendo que mantiene un estilo similar en todos sus trabajos) seguro notaron que su forma de narrar es bastante particular, y alejada de todas las reglas universalmente utilizadas. Carece de respeto por los signos de pregunta y exclamación, omite al máximo todos los signos que entorpezcan la lectura de las letras; utiliza frases que desafían a cualquiera, algunas de varias lineas, con sus respectivos párrafos que duran páginas. Pese a todo, es un estilo tan depurado, tan único, y tan “incopiable“, que resulta un verdadero placer leerlo. Al principio me costó un poco adaptarme, sobretodo porque no incluye guiones de diálogos u otros signos. Los diálogos están, y son notables (mención aparte tienen las lacónicas conversaciones de los internos del manicomio. ¡Cielos!, esas escenas eran tan tensas que te dejaban desganado de todo. Se respiraba un extraño y fascinante pesimismo), pues desnudas completamente el alma de los protagonistas. Realmente vale la pena seguir adelante con la lectura.

La chica de las gafas oscuras y el niño estrábico.

Un libro complejo.

Debo reconocer que me costó terminar el libro. Ensayo sobre la ceguera no es una historia fácil de leer. En ningún momento se hace pesada, o tediosa, sin embargo no se devora ni nada por el estilo. Es de lectura calmada, reflexiva, pausada, en donde el lector debe estar constantemente atento porque todo nos devela pistas sobre hacia dónde se encamina la reflexión de Saramago. Intenté leer dos veces: la primera, no pasé la página cien; la segunda, completada, tardó también un poco. Cuando me faltaban poco más de cien páginas para terminar, comencé a cansarme. En medio de una semana de exámenes deseaba leer un thriller liviano, de esos que se leen prácticamente solos. Tomé entonces En el blanco, y cuando lo terminé me sentí con ganas de terminar Ensayo. Esas poco más de cien páginas me duraron un par de días, y quiero señalar que lo mejor que podría haber hecho fue darle tiempo al libro. Me encantó haber conocido esta historia, y pese a que me demoré en la lectura, no fue en vano, para nada.

Finalmente el lector sentirá que la ceguera no es más que “ceguera que simboliza ceguera”, pues el libro nos dice que no somos capaces de ver nuestros defectos, quiénes somos, o qué queremos ser. Las miserias de la humanidad son invisibles para la propia humanidad. Solo son visibles por personas que poseen una concepción más universal, más panorámica y reflexiva, como la de la mujer del médico. El último párrafo del libro encierra TODO el sentido de la obra, y lo incluyo al final de la lista de citas. No revela nada de la trama, por cierto.

No sé hacia dónde proseguir con esta reseña. Creo que mi opinión ha quedado bastante clara, sin embargo no quiero terminar sin mencionar algunas de las reflexiones que más me llamaron la atención dentro del libro.

La gente joven se conforma rápidamente, tiene toda la vida por delante.

 Las palabras son así, disimulan mucho, se van juntando unas con otras, parece como si no supieran adónde quieren ir, y de pronto, por culpa de dos o tres o cuatro que salen de repente, simples en sí mismas, y ya tenemos ahí la conmoción ascendiendo irresistiblemente a la superficie de la piel y de los ojos..

El miedo ciega, dijo la chica de las gafas oscuras, Son palabras ciertas, ya eramos ciegos en el momento en que perdimos la vista, el miedo nos cegó, el miedo nos mantendrá ciegos.

El siguiente es más bien un fragmento.

Le dices a un ciego, Estás libre, le abres la puerta que lo separaba del mundo, Vete, estás libre, volvemos a decirle, y no se va, se queda allí parado en medio de la calle, él y los otros, están asustando  no saben dónde ir, y es que no hay comparación entre vivir en un laberinto racional, como es, por definición, un manicomio, y aventurarse sin mano de guía ni traílla de perro, en el laberinto enloquecido de la ciudad, pues sólo será capaz de mostrar la imagen de los lugares, y no los caminos por llegar.

Finalmente, la cita que envuelve a Ensayo sobre la ceguera en su totalidad.

Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, Ciegos que ven, Ciegos que, viendo, no ven.

Y ustedes, ¿han leído algo de Ensayo sobre la ceguera? ¿O alguna otra obra de Saramago?

36 comentarios en “Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago

  1. Hoy mismo un buen amigo de lecturas ha publicado sus impresiones sobre esta novela de Saramago. Lo que me sorprende, sin embargo, es la combinación “50 sombras de Grey” y “Ensayo sobre la ceguera”. En mi caso, puedo decir que es uno de los autores contemporáneos que tiene un lugar reservado en la estantería de los imprescindibles, tanto por las formas como por el contenido de sus novelas. La única excepción podrás encontrarla en “Claraboya”, donde es posible encontrar a un Saramago mucho más convencional, pero, no por ello, menos encantador. Saludos.

      • Claraboya es la primera novela de José Saramago, por eso su estilo todavía no se manifiesta claramente, aunque si que se aprecian ya algunas de sus obsesiones. La historia de esta novela es que, Saramago, tras escribirla recorrió las editoriales sin que nadie le hiciera caso. Bién, cuando el autor consiguió introducirse y significarse en el mundo editorial, le llovieron ofertas por dicha novela, pero él se negó a que fuese publicada antes de su muerte. Una “venganza” contra los mercaderes que constituye en si misma una nueva enseñanza del maestro.

  2. Esta la he leído. A mí me gustó bastante en cuanto a su planteamiento. La historia es tremenda, pero luego me aburrió y cansó un poco por las vueltas y el estilo de Saramago. Me gustó pero no me dejó con ganas de leer más a este buen señor.

  3. Yo sí leí hace unos años este libro y debo decir que me sentí tal cual te has expresado tú, vamos que no cambio ni una de tus comas. Es una historia tremenda, que te deja “cao”. Me gustó por todo lo que expresa.
    Sinceramente no sé que más decir, tú ya lo has dicho todo. Estoy totalmente de acuerdo con tu reseña.
    Bss.

  4. Bueno Pablo ¡qué coincidencia! Saramago es uno de mis autores preferidos, solo me falta un libro por leer, siento que he sido algo implacable con la película pero es la sensación que tuve. Si es tu primer Saramago creo que has hecho una muy buena elección y que deberías combinarla, si me permites, con Ensayo sobre la lucidez. Un abrazo🙂

  5. Me gustó muchísimo esta novela. A mí me pasó al contrario. Sentía tal angustia, tanta desazón mientras leía esta novela, que no podía soltarla. Pero sí, es una lectura para leerla con calma, para tomarte todo el tiempo que necesites, porque hay que disfrutarla. Una muy buena reseña!
    Besotes!!!

  6. Me la recomendaron con mucho interés pero la abordé con bastante escepticismo, sin embargo me gustó muchísimo. Es angustiosa a veces, pero te hace recapacitar sobre muchas cosas. Me pareció increiblemente lúcida y rebeladora.
    Si te ha gustado no dejes de leer Ensayo sobre la lucidez, menos dramática pero igual de interesante.
    Besos

  7. ¿Sabes? Con la reseña de este libro inicié el blog😉

    Una reseña muy intensa la tuya, tanto como la novela de la que hablas, que no es para menos. Me gustó mucho, y me costó menos que a ti leerla, pero la vida depende mucho de las situaciones en las que vivimos, así que bueno, no te agobies.

    Tengo pendiente Ensayo sobre la lucidez, nunca consigo hacerle un hueco.

    ¡Besos!

    • Lady Boheme : sí, es una novela muy intensa, y a momentos te deja una sensación muy cruda, pero pese a todo el impacto es genial. Yo también quiero leer Ensayo sobre la lucidez, hay varios que tienen planeado hacerlo, podríamos hacer una lectura conjunta🙂
      Me pasaré a ver tus impresiones.

  8. A mí me encantó esta novela, pero ya había leído otras obras suyas antes, así que el estilo no me sorprendió ni me costó especialmente leerlo, es más, sí que puedo decir que lo devoré. Es verdad que sus novelas son para reflexionarlas, no son libros de usar y tirar, y hasta que te haces con su forma de escribir cuesta un poco. Aún así creo que es uno de los escritores más valiosos que ha habido en los últimos años y que merece conocer su obra, Te recomiendo que sigas con “Las intermitencias de la muerte” y “Ensayo sobre la lucidez” que aunque pueden leerse de forma independiente, forman con esta una trilogía. Un abrazo

    • carol : como yo no había leído nada de él antes, el estilo me sorprendió, y mucho. Al principio costó, pero después no tanto. Seguiré con esa “trilogía”, tengo ganas de leer más a este gran autor. Claro que no es litratura de usar y tirar, es muy reflexiva.

  9. “Ensayo sobre la ceguera” fue la segunda obra que leí de Saramago,. La primera fue “La caverna” que establece una analogía entre el mito de la caverna de Platón, y la globalización, novela que te recomiendo. A lo que iba, me gustó tanto esta que la he releído varias veces. Muy en esta línea también está “ensayo sobre la lucidez” que veo por ahí que te la han recomendado también. Me cuesta tanto leer a Saramago, tiene un estilo tan particular, que sufro mucho leyéndole porque tiene unas obras buenísimas. Quizás eso le haya hecho tan especial. Muy buena reseña, me ha gustado mucho. Besitos!

  10. La segunda reseña que leo tras la de un gran lector.
    Te digo lo que le comentaba a él. Me gustó Saramago y su metáfora sin nombres de ciegos actuales de la sociedad.
    Pero es un libro para leer sabiendo loq ue nos vamos a encontrar
    Besos

  11. ¡Magnífica reseña! Comparto contigo, al igual que muchos otros, todas y cada una de tus palabras, excepto que yo la leí de un tirón, no pude dejarla. Una obra sencilla pero de gran calado, una de las mejores novelas que he leído.
    A mí me cuesta unas cuantas páginas adaptarme al estilo lector de Saramago, pero luego ya no me doy cuenta. Cierto que escribe así todos sus libros, al menos todos los que yo he leído.
    Puestos a recomendar uno -que todos los suyos son recomendables- yo me inclinaría por Caín. Una obra divertida que examina muchos de los pasajes bíblicos conocidos pero desde la racionalidad, sin que la fe nos ciegue, vividos y analizados por un Caín molesto con Dios por el papel que le ha tocado en el reparto, un Caín inteligente que le plantea cuestiones peliagudas con unos razonamientos irrefutables. Divertidísima y polémica. No en vano Saramago fue excomulgado por esta y otra novela de similar factura.
    Ensayo sobre la Lucidez es muy buena y, aunque trata de un tema más actual, no está a la altura de la Ceguera.
    Por cierto, yo también leí a Grey y me gustó mucho. Efectivamente que no tienen nada que ver ambas novelas, pero me gustan temas muy diversos.
    Un saludo

  12. Aunque tengo el libro no lo he leído porque cometí el fallo de ver la película antes. La escena de la violación de las mujeres me dejó tan mal sabor de boca que renuncié a leer el libro. Mal hecho por mi parte pero no puedo evitarlo. Asocio este libro a esa escena y me da muuucha grima.

  13. Me ha gustado mucho tu reseña de este libro, que me gustó mucho a pesar de su dureza. Me pasó como a Margari, que no podía dejar la lectura a pesar de lo mal que lo estaba pasando. Después leí Todos los nombres, y no me gustó tanto. Tengo que animarme con algún otro libro del autor, tal vez alguno de los que recomienda Carol. Un beso

  14. Bueno, no me extraña nada tu confusión, después de leer 50 sombras… hasta Agatha Christie es densa, jeje. Para mí Saramago es único, no solo el novelista, es el sabio, el pensador, siempre se saca algo de sus obras, todavía se me ponen los pelos de punta leyendo la frase que has puesto y que resume el libro en su totalidad. Por cierto, te agrego nuevamente a mi lista de blogs que desde que te fuiste de Blogger no me salen tus actualizaciones. Un abrazo.

  15. Actualmente estoy leyendo el libro y comparto contigo tus opiniones… Excelente forma de Saramago de expresar los deshumanizados que podemos llegar a estar los seres humanos hoy en día… Invita mucho a la reflexión y la observación activa de nuestras realidades…. Saludos!

  16. Anónimo dijo:

    Yo también intenté leer la novela-ensayo pero me pareció muy densa así que intenté con un audiolibro y me absobió por completo. Muy intensa, muy completa y muy impresionante, nunca había leído nada de Saramago, pero seguro que es de los grandes, buscaré más de sus obras.

  17. mbel dijo:

    Yo empecé con “Todos los nombres” y aunque no es lo mejor de este gran autor ya me atrapó su lectura. La siguiente fue “Ensayo sobre la ceguera”y me apasionó. A pesar de su dureza y de la angustia que produce no podía dejarla. a partir de ahí leí varias de este autor y otra que yo recomiendo es “El evangelio según Jesucristo” y también “Ensayo sobre la lucidez”. Se ha convertido en uno de mis escritores favoritos.

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