Notas al margen: El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas.

Notas al margen.

Terminé  de leer El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas hace algunos minutos, sin embargo ya tenía pensada esta entrada desde antes. Son muchas las citas que marqué en esta ocasión, y quería compartirlas con ustedes. No quiero adelantar nada sobre mis impresiones del libro (aún tengo pendiente publicar la reseña de Festín de cuervos, así que la de este libro tardará algunos días), sin embargo quiero decir algo que me tiene muy contento respecto a esta nueva experiencia con Haruki Murakami: ¡he comprendido -creo- la novela completa! Con Kafka en la orilla, aunque me encantó, quedaron algunos detalles pendientes con el escritor, por lo que en esta ocasión leí detenidamente, intentando asimilar cada frase, cada capítulo… y, finalmente, lo he conseguido.

Y ahora, una selección de fragmentos que me encantaron de este libro.

Lo que puedan enseñarte los demás acaba en sí mismo, lo que aprendar por tu propia cuenta forma parte de ti.

-A mi me parece que el corazón es algo muy imperfecto -dijo ella sonriendo.
(…)
-Sí, a mi también me lo parece. Es muy imperfecto -dije-. Pero deja huella. Y podemos seguir su rastro, del mismo modo que si siguen las pisadas sobre la nieve.
-¿Y adónde conducen?
-A uno mismo -respondí-. El corazón es así. Sin corazón no llegas a ninguna parte.

-Entonces, ¿ahora estás completamente solo?
-No -le dije pasando los dedos por la cuerda de nailons-. En este mundo nadie está completamente solo. Todos estamos unidos de una forma u otra. Llueve, los pájaros cantan. Te rajan la tripa, una chica te besa en la oscuridad.
-Pero si no tienes amor, es como si el mundo no existiera -afirmó la chica gorda-. Sin amor, la vida es como el viento que pasa por el otro lado de la ventana. No puedes tocar la mano del otro, no puedes percibir su olor. Por más mujeres que compras con dinero, por más desconocidas con las que te acuestes, no tienes nada verdadero. a ti tampoco te apretará nadie con fuerza entre sus brazos.
-No creas que me acuesto todos los días con prostitutas o con desconocidas -protesté.
-Es lo mismo -dijo.

-Escarmentar es bueno. Te vuelves prudente. Y entonces ya no te haces dalo nunca más. Un buen leñador tiene una sola cicatriz, ni una más, ni una menos. Una sola. ¿Entiendes?

16 comentarios en “Notas al margen: El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas.

  1. Mi primera incursión con Murakami no fue demasiado satisfactoria, pero no descarto darle otra oportunidad. Este libro me llama la atención, así que espero con ansia tus impresiones! 1beso!

  2. Vaya, yo que aún no termino de comenzar con Murakami, eterno pendiente. De entre todos los fragmentos, me gustó especialmente el último pues me parece el más real.

    ¡Saludos1

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