Festín de cuervos, de George R. R. Martin

Canción de Hielo y Fuego 4 : Festín de cuervos.

Terminé Tormenta de espadas, literalmente, al borde del colapso nervioso.

Terminé Festín de cuervos, literalmente, al borde del colapso nervioso.

Podría seguir usando esa frase con todas las novelas que componen la magistral saga Canción de Hielo y Fuego, y probablemente con todas las novelas del autor. George R. R, Martin tiene un don para elevar los niveles de tensión en el lector hasta cifras impensables. Sufrir, reír, llorar, alterarse, odiaramuerteatodoslosLannisterdurantealgunasescenas, y muchas otras acciones que ponen en jaque nuestras emociones están contenidas en estas páginas. Si en la reseña del libro enterior, Tormenta de espadas, les advertía que si se sumergían en esta historia quedarían expuestos a profundos daños psicológicos, en esta novela ya no gastaré pixeles en esta reseña advirtiéndoles. Ya han pasado la Boda Roja, ya saben qué sucedió con Tyron, y ya leyeron el espeluznante epílogo. En resumen, ya están desquiciados. Ahora, en esta novela, nos encontramos con un escenario diferente. ¡No aparecen ni Tyron, ni Dany (oh, mi Daenerys Targaryen, madre de Dragones), ni Jon, ni Davos! Por otra parte conoceremos nuevos protagonistas, nuevas dimensiones de esta fantasía épica y nuevos hilos narrativos que, al parecerer, serán decisivos en el porvenir de poniente. Recordemos que este es el libro de la mitad. Previas tenemos tres novelas, y luego se vendrás tres novelas más.

Título: Festín de cuervos (Canción de Hielo y Fuego IV)
Autor: George R. R. Martin
Editorial: Gigamesh
Páginas: 864
ISBN: 978–84–96208–60–5

Argumento.

Las circunstancias han forzado una tregua en la guerra de los Cinco Reyes. Los intrigantes miembros de la Casa Lannister intentan consolidar su hegemonía en Poniente; la flota de las Islas del Hierro se congrega para la elección de un rey que restituya la gloria perdida del Trono de Piedramar, y en Dorne, el único de los Siete Reinos que permanece apartado del conflicto, el asesinato de la princesa Elia y de los herederos Targaryen todavía se recuerda con dolor y rabia. Entre tanto, Brienne de Tarth parte en busca de Sansa Stark en cumplimiento de una promesa, y Samwell Tarly regresa de las tierras inhóspitas de más allá del Muro acompañado de una mujer y un niño de pecho.

 Impresiones.

Robb Stark ha muerto, a manos de los Frey en la conocida Boda Roja. Su madre, Catelyn, también, sin embargo reaparece en el epílogo de Tormenta de espadas. Bran atraviesa una extraña puerta al otro lado del muro. Daenerys libera de la esclavitud a las ciudades libres y se asenta en Meereen, mientras que Stannis acude al Muro en ayuda de Jon para detener la invasión desde el pueblo Salvaje. Una profecía se revela, y el origen del enigmático título de la saga, Canción de Hielo y Fuego, se comienza a vislumbrar. Son tantos los acontecimientos que ocurrieron en el libro pasado, y que aún asustan al lector, que miramos de forma temerosa lo que se nos viene en esta novela.

Sin embargo, para muchos, la historia se quiebra con Festín de cuervos. Las tramas se cortan, el libro se trunca, y la tensión pasa a ser total y completa irritación. En mi caso, gracias a los 7 dioses, no fue así. Las nuevas proposiciones del autor me fascinaron como cada una de sus tramas, y no me sentí defraudado pese a la notoria ausencia de batallas y escenas violentas. Creo que, no obstante, los lectores que siguen esta gran historia desde sus inicios sí tienen el derecho a sentirse un tanto frustrados. Luego de terminar con el corazón a punto de estallar al final de Tormenta de espadas, tuvieron que esperar 5 años para ver que la saga continuaba; la sorpresa de estos lectores, supongo, fue mayúscula al darse cuenta de que la historia no proseguiría sino hasta el siguiente libro. Luego de leer frenéticamente las más de 800 páginas del libro buscando alguna novedad sobre el acontecer de los protagonistas, y luego de asimilar que no encontrarán lo que buscan, descubren una nota del autor (totalmente burlesca, si se mira comparando con el ritmo de publicación del autor) anunciando que espera publicar el siguiente volumen de la saga al año siguiente, incluyendo a los protagonistas y prosiguiendo la saga (además, da los motivos de por qué dividio la historia de esa forma); claro, aquello no es más que una promesa al viento. Estos lectores que siguen la saga desde sus inicios habrán de esperar casi 7 años más para ver en papel Danza de dragones. Sí, mirándolo de esa manera suena frustrante…

Pero, dejando eso de lado, hablaré de mis impresiones, desde mi historia personal y contexto particular, de la novela. George R. R. Martin siempre busca el realismo en sus novelas, por lo tanto no es de extrañar que esta novela sea más calmada. Vamos, que los personajes no pueden vivir de batalla en batalla durante los siete libros. Eso sería sumamente fantasioso, y si el autor se quiere cargar a la mitad de los personajes en pos del “realismo”, lo mínimo es que aplique su idea en todos los aspectos de la historia. Por lo tanto, el escenario es más desolador de lo usual. La guerra ha destruido tanto a los personajes como a los territorios, y los reyes en disputa han comprendido que deberán seguir la guerra de manera distinta. Conoceremos los planes de nuevos y fascinantes personajes. Por un lado tenemos todo el mundo relacionado con las Islas del Hierro. Se describen sus creencias, rituales, formas de organización sociopolítica y planes de sucesión para reemplazar al difunto rey Balon Greyjoy. Asha, su hija, tendrá sus propios capítulos (vaya arpía más simpática), al igual que sus hermanos. Del otro lado del mar nos encontramos con los extraños territorios de Dorne, un reino que se ha mantenido al margen de la guerra, solamente para aumentar su ira y deseo de venganza. El lector se da cuenta de que en este lugar se llevarán a cabo momentos decisivos. Lo mostrado en Festín de cuervos, al parecer, es solo una pincelada de lo que se viene.

Cersei Lanister comenzará a tener capítulos propios, en los que describirá sus turbios planes para eliminar del camino a todo aquel que se atreva a interponerse en su camino de Reina Regente. Debo reconocer que comenzó a agradarme un poco más. A muchos lectores le sucedió algo similar con Jaime, su mellizo, en el libro anterior. El último capítulo de ella en la novela es, sencillamente, increíble. Brianne de Tarth, la mujer caballero, también comenzará a tener sus propios capítulos. Obsesionada por cumplir su promesa a Lady Catelyn, proseguirá la búsqueda de Sansa. Y su último capítulo también es… es… ¡increíble!  Jaime Lanister se da cuenta de los verdaderos sentimientos de su hermana, y toma consciencia sobre su propia situación. Con una mano menos, ser un caballero le resultará un desafío. En fin, como en todas las novelas de la saga, el último capítulo de cada personaje es muy impactante.

El autor mantiene su estilo prolífico y descriptivo, sin caer en excesos, que nos hace evocar cada uno de los paisajes de la historia. El lector, como siempre, se verá transportado a Poniente, a Dorne, a las Islas del hierro, a todos los lugares que visitan los personajes. Y respecto a eso, nos encontramos con algo distinto y novedoso: dos personajes (distintos, de dos tramas diferentes) se encontrarán en el mismo tiempo y lugar, sin saber quiénes son. Me hizo mucha gracia esa situación. La trama, aunque objetivamente no avanza tanto como en otros tomos, toma nuevas dimensiones que la hacen más interesantes. En ningún momento se hace pesada, tediosa o lenta.

Conclusión.

Festín de cuervos sigue la dinámica de los anteriores tomos de la saga, explorando nuevas áreas de esta fantasía épica, presentando nuevos personajes y esclareciendo algunos datos de otros ya conocidos. Pese a que originalmente pertenecía a Danza de dragones, esta novela es grande por sí misma. Con un pulso más calmado, pero igualmente decidido y firme, el autor avanza en su historia de manera diferente, usando la misma estructura narrativa de sus anteriores trabajos, pero enfocándose en puntos distintos. Al terminar el lector querrá tener el siguiente tomo de esta historia a la mano. El epílogo, como siempre, causa una gran impresión. ¿Cumplió las expectativas creadas con Tormenta de espadas? Dejando de lado el hecho de que ese libro dejó el listón muy alto, prefiero pensar que el realismo de la obra no permitía más muertes ni batallas. Claro, los reinos están pasando terribles problemas económicos (sí, se describen en el libro), y habría resultado imposible proseguir con la guerra. De todas maneras, está  a la altura de esta magnífica saga.

Valoración.

ranking 5 (v1)

5 / 5

8 comentarios en “Festín de cuervos, de George R. R. Martin

  1. Quería leerla por encima porque estoy siguiendo la serie de TV y además tengo mucho interés en leer los libros y a pesar de ello mis ojos han captado al vuelo una frase que me ha dejado chafada y ya no he seguido leyendo más.
    A pesar de ello mi interés por leer esta saga no deja de aumentar.

    Besos

  2. Ays, que lo tengo en la estantería esperando… Y creo que ya he superado el medio infarto que me dio cuando terminé Tormenta de espadas, así que poquito tiempo le queda en la estantería sin ser leído.
    Besotes!!!

  3. Algo tiene que tener esta saga que engancha a todo el que la lee, hasta mi madre lo está desde que uno de sus alumnos le dejó el primer libro. Mira que el género fantástico no me llama nada la atención pero estáis despertando mi curiosidad por los libros de este autor.
    Musus.

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