‘La subasta del lote 49’ de Thomas Pynchon

La subasta del lote 49

Me gustan los desafíos, como a muchos lectores. No necesariamente referentes a la cantidad de libros leídos, sino a los libros leídos en sí. El enigmático y eremita Thomas Pynchon es reconocido por la compleja estructura de sus novelas, algunas tan crípticas, según algunos críticos, como el gran Harold Bloom, que quiebran con el esquema común de la novela general. En Cómo y por qué leer, del crítico mencionado recientemente, encontré el nombre del autor de la novela que nos convoca. Comencé a indagar en su vida, y luego recordé que lo recordaba. Soy fan de Los Simpsons. Me encantan, he visto todas los capítulos, y los puedo ver un montón de veces y reirme un montón igual. ¿A qué viene todo esto? Pues a que, precisamente, las únicas apariciones que ha hecho Pynchon han sido para esta serie. Prestando su voz, claro. Y aquí, supongo, se presentó la disyuntiva de cómo mostrarlo en los capítulos. El resultado, cómico a más no poder, es el siguiente:

Foto de milinviernos.wordpress.

Algunos recordarán ese capítulo. Aprovecho, de paso, para recomendar otro memorable episodio literario de Los Simpsons: Moe y Lisa, en donde molestan a los grandes escritores norteamericanos de la actualidad: Roth, Franzen, Pynchon, entre otros. Memorable.

Si me estoy desviando mucho del propósito de la reseña, lo lamento. Espero que al leer lo que continúa sientan al menos una parte de la intriga y emoción que sentí con la novela, mientras esperaba impaciente el momento de la subasta del lote 49.

Título: La subasta del lote 49
Autor: Thomas Pynchon
Editorial: Tusquets (Colección Fábula)
Páginas: 184
ISBN: 9 788483 832707

Argumento.

Un buen día, la señora Edipa Maas se entera de que ha sido nombrada albacea de una inmensa fortuna por su ex amante Pierce, un millonario californiano. Una serie de sorprendentes coincidencias la pondrán sobre la pista de un delirante misterio en el que se cruzan personajes tan estrafalarios como su marido,Mucho Maas -aficionado al grupo británico Dick el Sucio y los Volkswagen, pero en cuyo éxito no cree-, el doctor Hilarius -un obseso freudiano salido del campo de concentración de Buchenwald-, Gengis Cohen -un eminente filatélico de Los Angeles-, o los abogados Warpe, Wistfull, Kubitschek y McMingus,y el entrañable Randolph Driblette…También deberá enfrentarse con las más estrambóticas organizaciones, como la R.E.S.T.O.S. -una extraña red postal de proscritos-, o la no menos enloquecida Yoyodyne S.A., hasta caer en la cuenta de que la revelación final radica precisamente en la subasta del lote 49.

Impresiones.

Una vez terminada esta novela, el lector probablemente querrá leerla otra vez de forma inmediata. Y parecerá casi necesario, porque son tantas las cosas que han sucedido, tantas en tan pocas páginas, que uno siente que algo se ha tenido que escapar. Pero pasados los minutos, reflexionando sobre qué acaba de suceder, ayudado además por el interesante ensayo de Harold Bloom, las cosas comienzan a aclararse, algunas.

Edipa Maas recibe con sorpresa la noticia de que ha sido nombrada albacea de la gran fortuna que ha legado su ex pareja Pierce, y recibirá con mayor sorpresa aún todos los acontecimientos que se cernirán sobre ella. Desde una extraña conspiración que amenaza los cimientos de la estabilidad nacional, hasta una probable gran broma pesada, nuestra protagonista deberá atravesar todas las historias que surjan, y hacer las conexiones entre las distintas circunstancias que han rodeado a los elementos de esta historia. Preocupada por lo que podría provocar la herencia de Pierce, comienza a dejar de lado esta herencia en sí misma, y precisamente en una de las subastas relacionadas, específicamente la número 49, se esconde la clave que podría desconfigurar toda la conspiración que al parecer sobre ella se expande.

Dicen que para leer a Thomas Pynchon es necesario tener a la mano un diccionario y una enciclopedia, o en su defecto una conexión a internet. Quizá aquí la complejidad del mar de conocimientos que desata en cada página no sea tan densa como en otras obras suyas, sin embargo es interesante reflexionar sobre la capacidad de síntesis de este escritor. Todo lo que sucede aquí un autor normal lo habría desarrollado en un libro considerablemente más extenso. O en una trilogía, ya que están de moda.

Pynchon nos pone en jaque desde el primer momento. ¿A quién le creemos? ¿A Edipa, al narrador, a lo que sucede realmente? ¿Está sucediendo realmente lo que aparece en las páginas? La tensión aumenta, el lector no sabe qué pensar, y poco a poco algunas cosas se van clarificando. Surgen extrañas organizaciones que, al parecer, se han mantenido durante décadas al margen de la historia, y que podrían haber interferido en ciertos acontecimientos de importancia internacional.

Además de organizaciones misteriosas, estrafalarias y secretas, en La subasta del lote 49 encontraremos personajes extravagantes. Aparte de la audaz e impetuosa Edipa, me gustó mucho el papel que juega el doctor Hilarius en la trama.

-Vine -dijo Edipa- con la esperanza de que me desapariecese una fantasía hablando con usted. (Se refiere a toda la conspiración de la que ella cree está siendo víctima. Además, durante la novela se revela que ella está siendo tratada por ataques paranoicos).
-¡No lo haga y trátela con amor! -exclamó Hilarius vehementemente- ¿Qué otra cosa le queda? Sujétela bien por su minúsculo tentáculo, no permita que los freudianos se la arrebaten con zalamerías ni que los farmacéuticos se la eliminen con pócimas. Sea cual fuere, cuídela con cariño, porque si la perdiese por ese pequeño detalle sería usted como los demás. Y empezaría a dejar de existir.

Se dice que Pynchon ha influenciado a gran parte de los escritores posmodernos más destacados de la actualidad, como Jonathan Franzen, de quien recientemente leí la fabulosa Las Correcciones. La verdad es que ahora veo a qué se refería Bloom al decir que su novela le parecía “un refrito de Thomas Pynchon”, no le estoy quitando mérito, incluso seguirá siendo uno de mis libros preferidos, y seguramente de las mejores lectura del año, sin embargo he de decir que la influencia de este grande la literatura norteamericana es notable.

La influencia de nuestros cercanos, de los medicamentos, de la realidad, de las situaciones, e incluso de nosotros mismos hacia nosotros mismos, son parte de los análisis que caben al pensar en el final de esta obra, a mi parecer perfecto. Quizá algunos lo encontrarán abierto, sin embargo es la única posibilidad que podría haber planteado el autor. No puedo evitar cerrar el libro con una sonrisa, y pensar que Pynchon lo ha conseguido, ha creado un juego literario tan sorprendente, dinámico, complejo y divertido, que todo, absolutamente todo, pasa a segundo plano mientras estamos sumerjidos en su universo. ¿Deja con ganas de más? Sí, con muchas ganas de más. Mi próxima parada, espero, será V, otra de sus destacadas novelas. Solo me queda decir que recomiendo encarecidamente esta novela, indispensable para trodos los lectores que gustan de lecturas complejas y estimulantes. Un gran inicio para un gran autor, de todas maneras.

Y ustedes, ¿han leído algo de Thomas Pynchon?

10 comentarios en “‘La subasta del lote 49’ de Thomas Pynchon

  1. Kayena dijo:

    Pues no, Pablo, yo no he leído nada de Thomas Pynchon, pero tras leer tus impresiones, no dudaré en hacerlo. La introducción con las anécdotas de los Simpsons me ha parecido muy bien traída y muy original (¿Será que yo también he visto todos los episodios y muchos de ellos repetidos?).

    Un beso.

  2. A mí me intimida sólo el nombre. Pero creo que seguiré tu recomendación y empezaré por esta breve novela. A mí, personalmente, también me gustan estos desafíos..lecturas exigentes y destacables. Supongo que ya tienes otro título en mente. Un saludo,

  3. Con este sí que pude y ya has visto que han leído V y con ese también. Me siento afortunado de haber conocido al auténtico Pynchon. en la subasta está toda la esencia. contraluz lo he empezado dos veces y dos veces lo he dejado y este año espero leer “el arco iris de grqvedad” un abrazo

  4. Yo tampoco he leído nada de este autor, pero no sé, de momento no me llama la atención porque me parece que no estoy suficientemente preparada. O sea, que no lo descarto pero me lo reservo para más adelante.
    Eso sí, he disfrutado de tu reseña porque se nota que has disfrutado del libro 😉
    Besos!

  5. Hola lector empedernido!! Este autor siempre me ha interesado e intimidado a partes iguales. Quizás la novela que propones sea una buena puerta de entrada por su brevedad. A ver si me animo a probar. PD. El dibujo al final de tu entrada…?? me intriga… 🙂

  6. Javier-Barcelona dijo:

    Al menos en Absalón! Absalón! se entiende la historia, cuesta, pero hay una historia, en este libro de >Pynchon me ha sucedido algo parecidocomo con Pedro Paramos,que al final no se si estan muertos, en este al final todo es una broma?, es real?, las historias son delirantes y los personajes “Mucho Maas”

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