‘Nana’ y ‘Snuff’ de Chuck Palahniuk

En tres días leí dos novelas seguidas de uno de los autores más controvertidos del panorama literario de Norteamérica. Autor de obras de culto como El club de la lucha y dueño de legiones de seguidores, Palahniuk es un escritor que no deja indiferente a nadie. Ya sea por las originales ideas de sus novelas o las punzantes reflexiones que desarrolla, sus obras provocan muchas cosas en el lector. De él ya había leído la famosísima Fight club, y un relato hilarantemente grotesco llamado Tripas (recomendado para estómagos fuertes). Tenía en el estante Nana e incluso había intentado leerlo previamente, llegando tan solo a la mitad. Ahora, no obstante, lo leí sin parar.  A continuación hablaré de dos obras: Nana y Snuff, en ese orden.

En Chile, el término Nana no se utiliza muy a menudo para designar una canción de cuna. Es más, coloquialmente se dice “nana” a las mujeres que trabajan limpiando hogares. Me parece que en España se les llama “chacha”. Anyway, esta solo es una nota para comentar que el título del libro me sorprendió bastante. La trama: una canción de cuna que mata a quienes la escuchan. Los personajes: un periodista casi sin escrúpulos, una corredora de bienes raíces sin escrúpulos, su secretaria y su novio. La verdadera trama: una caza en busca de los libros para evitar que la canción se propague. Los verdaderos personajes: bebés muertos, un enfermero con tendencias necrofílicas, un libro de brujas y magia. Es una novela llena de sorpresas, llena de giros emocionantes y reflexiones estimulantes.

Carl Streator debe escribir una serie de artículos sobre la muerte súbita de bebes, un tema que no les nada ajeno, pues él mismo perdió a su esposa e hija en extrañas circunstancias. Poco a poco comienza a establecer similitudes y descubre que en cada hogar había una copia abierta en la página 27 de un libro de canciones de cuna. ¿Coincidencia? Eso es lo que piensa, hasta que decide poner en práctica esta canción aparentemente letal. Palahiuk, no obstante, no se contenta solo con bebés muertos. No. Como leí en GoodReads hace algún tiempo, “para transformar el libro en una fiesta” el autor agrega otros elementos. Es impresionante la forma en que este autor puede hacer que, por ejemplo, la necrofilia suene divertida. Una vez que nos acostumbramos a su estilo, nos adentramos en su mundo y su peculiar forma de ver las cosas, estamos a su merced.

Me sorprendió además la facilidad que tiene que reflexionar sobre la sociedad contemporánea de forma…diferente. Irónico y lúcido, Palahniuk arremete contra los periodistas, los medios de comunicación, las empresas, las personas, la sociedad, los valores que configuran a sus personajes; en resumen, todo lo que se cruza por su camino. Para muestra, dos citas:

Uno sube la música para tapar el ruido. Los demás suben su música para tapar la tuya. Tú vuelves a subir la tuya. Todo el mundo se compra un equipo de música más grande. Es la carrera armamentística del sonido. (…)
No se trata de calidad. Se trata de volumen.
No se trata de música. Se trata de ganar.
Animas la competición subiendo los bajos. Haces que tiemblen las ventanas. Te pasas la melodía por el forro y gritas la letra. Añades palabrotas y haces hincapié en cada una de ellas.
Dominas. Es una cuestión de poder.
(…)
Debajo del suelo, hay alguien gritando, un perro ladrando, puertas cerrándose de golpe y los gritos de subastador de una canción. Entro en el baño y apago la luz.
Esto es lo que te venden como civilización. Gente que nunca tiraría basura desde el coche pasa a tu lado con la radio a todo trapo. Gente que nunca te tiraría humo de puro a la cara en un restaurante abarrotado habla a gritos por el teléfono móvil.

La segunda es sobre la libertad.

Los expertos en cultura griega antigua dicen que la gente de aquella época no creía que sus pensamientos les pertenecieran. Cuando los griegos de la Antigüedad tenían una idea, creían que un dios o una diosa les estaba dando una orden. Apolo les estaba diciendo que fueran valientes. Atenea les estaba diciendo que se enamoraran.
Ahora la gente oye un anuncios de patatas fritas con sabor a crema agria y salen corriendo a comprarlas, pero a eso le llaman libre albedrío.
Por lo menos, los griegos eran sinceros.

Podría incluir muchísimas más, pero revelaría detalles de la trama. Mi recomendación, lea el libro. Es hilarante, punzante, incisivo, divertido, y muy lúcido. Una gran obra de Palahniuk, sin duda.

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La segunda reseña es sobre una novela de podrías.
Podría haber sido incisiva, reflexiva, muy irónica. Podría haber sido impredecible. Podría haber sido buena. Podría.

En una película Snuff se graban muertes. Reales. Sin animaciones ni trucos. Sin efectos especiales. Gente muriendo. Aquí, en la novela, el tema es, en el fondo, ése. Una actriz porno desea culminar su carrera de forma espectacular: batiendo el record de sexo en grupo, con nada más y nada menos que 600 hombres. Planea, además, morir durante el rodaje, asegurándose de esta forma que nadie se atreva a vencer su marca. Sus motivaciones se descubrirán con el pasar de la novela, sin embargo el lector ya intuye cuáles son. Los personajes son tres hombres que, desde su perspectiva, nos contarán qué los llevó a participar del rodaje. Son el señor 600, un actor porno veterano; el señor 173, un actor de series de televisión en decadencia, con un pasado marcado por el porno gay; y el señor 72, un joven que, sí, créanlo, busca a su madre. Ya se imaginarán quien podría ser. Además tenemos a la asistenta de Cassie, (la actriz porno principal), Sheila, quien también cuenta desde su perspectiva el proceso y el desarrollo de la historia.

Snuff también contiene giros de trama interesantes, sin embargo, los adiviné antes de que ocurrieran. Son obvios. De partida, sabemos que el autor está escondiendo muchos detalles. No se necesita ser un genio para adivinar cómo acabarán las cosas. Otra cosa que no me pereció fue la simpleza a la hora de tratar el mundo del porno. Habla de él como uno esperaría que hablara de esta industria. Recordé un brillante artículo del difundo David Foster Wallace en donde habla, de manera sublime, sobre la entrega de los premios AVN, que premian lo “mejor” del porno internacional. Sus reflexiones irónicas eran increíbles, y se extendían no solo a esta área del entretenimiento sino también a la industria cinematográfica en general. Aquí el autor roza lo vulgar. Por eso digo que esta es una novela de los podría. El tema da para mucho, la historia también y los personajes son interesantes. Podría haber sido buena. Podría haber sido original. Podría, podría, podría.

4 comentarios en “‘Nana’ y ‘Snuff’ de Chuck Palahniuk

  1. No he leído nada del autor, aunque reconozco que ganas no me faltan. Pero quizás comenzaría por algo como El club de la lucha, cuya historia ya conozco gracias a la película… Así no me llevaría alguna desagradable sorpresa… 1beso!

  2. Leí “El club de la lucha” a principios de este año y me gustó mucho, pero ya no seguí con el autor. Tengo “Monstruos Invisibles” en la estantería, no sé si lo habrás leído. Y el otro día estuve a punto de comprar “Snuff”, pero, de acuerdo a tu reseña, no merece mucho la pena el dinero… supongo que si veo “Nana” sí que me haré con él, porque la historia parece muy interesante (:

    Un saludo, Pablo!

  3. Mork leyó Snuff y opinó lo mismo que tú; que no era una novela para tirar cohetes y que “podría” haber sido mucho mejor.
    En cuanto a Nana, no la conocía, pero me ha dado miedo solo de leer la reseña! Igual me animo… igual no (si un día me encuentro valiente, igual!)

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