Esta semana releí La conspiración, una de las primeras novelas del autor más importante del mundo del best seller, lo quieran o no. Sus libros venden millones, molestan a las esferas de poder, causan polémica y su calidad literaria muchas veces deja bastante que desear; precisamente por eso, encarnan lo que significa ser un best seller en la actualidad. Aunque para mí, los libros de Dan Brown han mejorado con el tiempo. Desde la intrigantemente torpe La fortaleza digital hasta el trepidante Inferno.

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Vale, sus libros son todos iguales. No lo discuto. Novela tras novela, historia tras historia, la trama se concentra en un misterio de aspectos histórico/científico/simbólico/artístico que una pareja protagonista debe resolver en una carrera contra reloj. Se suceden giros de trama, revelaciones, “golpes de efecto”, y hay tensión sexual entre dicha pareja principal. El misterio siempre se resuelve (dejemos de lado El símbolo perdido, en donde creo que el autor se olvidó de la definición de “resolver”) al final, la pareja (generalmente liderada por Robert Langdon, un simpático profesor de simbología de Harvard) sobrevive. Mueren los malos. O al menos algo malo les pasa. Por suerte, esta tendencia se mejora un poco en el último libro, pero no revelaré detalles de eso. Si a alguien le interesa, la reseña de Inferno se encuentra aquí.

Si sus libros son todos iguales, ¿cuál es el mérito del autor? ¿Hay mérito en su prosa? ¿Y en sus personajes? ¿Y en su trama? Algo debe tener este autor que mueve a las masas, lo quieran o no. Me causa gracia leer a los intelectuales de Twitter que critican como energúmenos a todo autor que vende. Me recuerda a aquellos que piensan que su banda favorita es buena hasta que se populariza. El principio es el mismo: si gusta, es malo. Estoy de acuerdo en que, como prosista, el autor es malo. Punto. No hay más que discutir en eso. Al releer La Conspiración me doy cuenta del excesivo uso de frases simples, la fórmula cliffhanger para finalizar cada capítulo, los personajes que nunca, NUNCA, son lo que parecen, pero cuya identidad se deja entrever entre las páginas de forma indirectamente directa; reconozco la esquematización de todo, los personalidades planas, sin desarrollo, los acontecimientos que muchas veces parecen retorcidos; entiendo, el autor es básico. Su prosa, si tuviera que definirse en una palabra, dirìa que es cinematográfica, llena de expresiones como “ella saltó”, “el corrió”, “él/ella hizo esto”, “ella/él hizo aquello”. Fácil de llevar a la pantalla grande. Fácil de imaginar. No hay monólogo interior, no hay divagaciones, contrariedades, almas atormentadas por sus acciones, tensión psicológica. Entonces, si no hay una prosa sublime, personajes poderosos, tramas novedosas, ¿qué hay?

Los libros de Dan Brown son pura entretención. La lectura podría hacerse de forma mecánica. El lector pasa las páginas con velocidad, deseando saber qué sucede a continuación, porque siempre, aunque uno ya se espere ciertos giros y ciertas revelaciones, el autor logra sorprender. Sus libros exigen poco de parte del lector, son ideales para desconectarse luego de un día ajetreado, para leer una tarde de relajo (convengamos en que, mientras uno lee, por ejemplo, a autores más crípticos  y magníficos como Pynchon, lo último que siente es relajo…cuando cierra el libro; porque el proceso muchas veces es tortuoso, lleno de complicaciones y mensajes aparentemente caóticos y sin sentido, pero que esconden una filosofía tan majestuosa que es transversal en la literatura) o después de almorzar. Me gusta leer sus libros en el metro, porque así me olvido de toda la gente que, apestosa y sudorosa, con audífonos a todo volumen y conversaciones a gritos, insiste en pegarse a mi cuerpo en hora punta. Sumergido en la acción del libro el viaje se hace más llevadero. Los thrillers de Dan Brown son la mezcla exacta entre adicción, tramas coherentes y finales felices. Algo que el lector promedio, he notado, agradece bastante. Si no, ¿còmo nos explicamos el grotesco ascenso de la mala literatura erótica, la distopía que plagia o la novela negra nórdica que surge como la mala hierba?

Además, por otra parte, el autor me parece honesto. Como Stephen King. Estos señores saben que sus libros entretienen, y que cumplen su función. No aspiran a ser los grandes escritores americanos, ni teóricos de la literatura. Sus ficciones atrapan al público y nada más…y nada menos. En un mundo en que los autores autopublicados suben a internet obras que parecen borradores de borradores, que pretenden ascender en los más vendidos por arte de magia, y que si esto no sucede, “es culpa de los lectores que no los entienden”, de pronto surgen autores como Brown, King, Grisham, Follett, entre otros, que conectan con las masas gracias al uso de temas simples y cercanos. De lejos, es fácil criticar. Es muy sencillo decir “hoy cualquier libro es best seller”. Les propongo un experimento: escriban un relato, llénenlo de tópicos clichés (sexo explícito que pretende ser impactante pero que no lo es, una historia de amor que siempre triunfa, malos muy malos y buenos muy buenos, etc) y publíquenlo en el Kindle Store. Si destrona a E.L. James, a Stephen King, o a Dan Brown tras la publicación de su nuevo libro, vuelvan aquí y comenten el secreto del éxito. Más allá de los temas recurrentes, de las historias simples, hay algo que subyace y que conecta con los lectores. ¿Qué tienen estos autores que enganchan tanto? ¿Son los lectores unos tontos conformitas que no saben apreciar la literatura? ¿Y qué sucede con aquellos autores que, como Dan Brown, se atreven a publicar un libro igual tras otro, y mantienen cautivo a un público que crece y crece? Muchas son las preguntas que pueden plantearse gracias al éxito de los autores, la respuesta de los lectores, y las ventas. Porque, lo queramos o no, el dinero se ha apoderado de la industria de la cultura. Sí, porque ahora la cultura es una industria; e insisto, lo queramos o no.

¿Qué puedo responder cuando alguien me pregunta si en serio me gustan los libros de Dan Brown? Luego de un sí rotundo, podría sugerir que conecto con el autor. Le creo (algo que no es un sinónimo de creer en el contenido de sus obras), espero con asias sus nuevas novelas, soy capaz de valorar con 5/5 sus libros y no tener cargo de consciencia. Aguanto las burlas y las miradas condescendientes, porque incluso a veces me da por pensar que los otros podrían tener razón al creer que Dan Brown no vale nada como autor. Quizá. ¿Y eso importa? Hay una forma de zanjar el tema, y es decir que este autor es mi placer culpable. Así de simple. ¿No tienes un placer culpable? Pues qué pena por ti. Podemos detener la conversación para que prosigas tu vida académicamente compleja, llena de diatribas contra aquellos tontos que leen best sellers, análisis semióticos y sociológicos. Prefiero seguir leyendo a Dan Brown, disfrutar de sus novelas, y luego leer a otros grandes autores. Porque la literatura, al fin y al cabo, y según las teorías más básicas, también tiene como objetivo entretener. ¿Hay alguien que esté en una posición tan elevada como para decir que algo es entretenido (o no) para todos?

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10 comentarios sobre “Podría decirse que soy fan de Dan Brown

  1. NO he leido nada de Dan Brown y honestamente creo que no lo haré xD Este tipo de libros lo que tienen de bueno es que son entretenidiiiiiiiiiisimos y se leen de tirón 🙂

    Por ejemplo yo soy fan de Stephen King pero el tiene historias de historias, unas son sublimes y otras son muy normalitas hay que decir 🙂

  2. Me encanta tu forma de pensar, es que realmente esa crítica intelectualoide me parece de lo más absurda y presuntuosa, sobre todo por los argumentos vanos que se exponen en la mayoría de los casos. Hay verdaderos críticos y criticones, estos últimos nada aportan cuando opinan ya sea de literatura, música u otro tipo de arte, porque claramente se percibe esa estupida intencionalidad de mostrarse superior al resto, sólo porque creen poseer gustos más “refinados” y vaya que cuando se unen varios de ellos resulta insoportable.

    Personalmente disfruto mucho la diversidad en la literatura y si no me gusta una obra u autor no me dedico a mirar con desprecio y/o lástima a los lectores que disfrutan de ellos, más bien me alegra que existan personas (muchas o pocas lo bueno es que existen) que puedan apreciarlos porque me imagino todo el trabajo y pasión que un autor ha debido poner en ese libro y la emoción que se siente verlo publicado, es que cada libro para ellos debe ser como un hijo al que le han entregado gran parte de su persona.

    Un fragmento que me encanto de tu escrito: “Pues qué pena por ti. Podemos detener la conversación para que prosigas tu vida académicamente compleja, llena de diatribas contra aquellos tontos que leen best sellers, análisis semióticos y sociológicos”.

    ¡Saludos!

  3. Hola, me ha encnatado tu entrada. Yo sólo he leído “El código Da Vinci” y bueno, lo terminé (que para mí es todo un triunfo si un libro no me termina de enganchar), pero no me ha apetecido leer ninguno más de este autor. No me considero ninguna intelectual y algunos bestseller me han encantado, pero los temas que suele tratar y su forma de escribir, no me llegan a transmitir. Dicen que Inferno está muy bien. Puede que le de otra oportunidad.
    Besos

  4. Aprovechando el boom inicial del autor, leí “El código da Vinci” y “Ángeles y demonios”, me gustaron mucho ambos libros. Más tarde leí “La conspiración” y no me gustó nada. Me regalaron “El símbolo perdido” pero no lo he leído, después del chasco con la anterior novela. A ver si sigo con sus novelas, tengo en el lector “Inferno” y me apetece mucho.
    Besos

  5. Sólo he leído un libro del autor, El código Da Vinci, y no me pareció tan malo como todo el mundo decía: era bastante entretenido y, aunque bastante fantasioso, tenía su gracia. Creo que para gustos, colores y que muchos lectores deberían ser más humildes y no mirar a otros por encima del hombro porque no leen la última novedad del autor lituano de moda: el snobismo lector me resulta muchas veces insoportable. 1beso!

  6. Me ha encantado tu entrada. Yo no entiendo a quienes critican a este tipo de autores… No es tan fácil hacer lo que hacen, como bien señalas. SI lo fuera, todos estaríamos haciéndolo. Y leer es para entretenerse. Y si con estas obras sus lectores están entretenidos, ¡objetivo conseguido! Que cada uno tenemos nuestros gustos y tienen que ser respetados. Y también los autores.

    Besotes!!!!

  7. ¡Qué buena entrada! Felicidades. Toda una declaración de principios. Nadie tiene poder para decidir qué novelas o autores son los adecuados para entretener a los lectores. Prefiero ver a gente leyendo historias de dudosa calidad antes que se queden impasibles ante la literatura. Aquí tienes a otro seguidor de Dan Brown, deseoso de encontrar el hueco adecuado en 2014 para leer “Inferno”. ¡Un abrazo!

  8. Aunque la definas como torpe, la trama de Susan y David en LA FORTALEZA DIGITAL, a mí particularmente me encanta. Sin la gran experiencia, como siempre Brown, te lo pone ahí en la cara y se burla de ti, como en cada historia “igual”, con todos sus personajes que no son como parecen. Es lo que atrapa. A ver, de los que leímos INFERNO, cuando Langdon iba en el tren hacia Turquía con los ‘aliados’ de Zobrist, ¿no pensaron que era el hombre quien rememoraba lo que había pasado con su ídolo en USA? Luego, caer en cuenta, retroceder, releer, sentirse “burlado”…,el tipo no es un genio y a lo mejor ni pase a la historia como Poe, pero tiene lo suyo, y la “torpe” FORTALEZA DIGITAL fue el primer asomo. ¡Buen post!

  9. Me encantó tu entrada, coincido perfectamente contigo. Luego de pasarme horas y horas en la universidad leyendo los textos mas profundos y científicos de la vida, lo único que quiero es desconectarme y entretenerme con algo. Los libros de Brown son exactamente eso, entretención pura, lamentablemente no son de la mejor categoría literaria, pero la verdad, muchos de los libros en esa categoría los he dejado en la mitad porque son aburridos y tediosos de leer. Me encanta Dan Brown, y al igual que tú, el es mi placer culpable.

    Saludos

  10. Ciertamente los libros de Brown son esquemáticamente parecidos, pero personalmente creo que cada uno de sus libros tiene ese algo característico. Son envolventes con su trama y entretenidos de leer… Acabo de leer el símbolo perdido y ahora estoy leyendo El Código Da Vinci.. antes de ambos leí ángeles y Demonios.. de verdad si me quejaria de algo no sería de nada diferente a lo que tu expresas, sus libros, simples y fáciles de seguir te llevan a lugares de todo el mundo, desde la punta del obelisco de Washington hasta necropolis en el Vaticano. Su historia junto con sus datos históricos/simbólicos/artísticos son una mezcla que personalmente me fascina.. terminaré de leer el Código Da Vinci y comenzaré con Infierno. Saludos

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