La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa

He estado ausente, como lo habrán notado. 
Mi última entrada fue un IMM hace una semana, y sin embargo he leído libros que quiero reseñar. ¿El problema? No, no es el tiempo. Ya estabilicé mi horario (la primera semana casi no podía leer) y tengo más tiempo disponible. La verdadera razón es la siguiente: Mi computador ha muerto. No, no tanto como muerto, sino más bien está agonizando. A duras penas soporta word, y ni hablar de internet. Está viejo. Es un netbook de la época en que los netbook eran la “gran” novedad, y la garantía está agotada. Pues bien, mientras espero comprar uno nuevo, no he podido reseñar (tengo pendiente Oliver Twist, De Amor y de sombra {aún no acabo este, pero me falta poco} y una columna que quiero escribir {sí, comenzaré a escribir “columnas”, con muchas comillas por lo demás}) ni responder comentarios, ni tampoco comentar en sus entradas. He leído las actualizaciones de todos los blogs de mi barra, sin embargo no puedo comentar con mi móvil, así que no hay registro de mi visita. Pero, paciencia, por favor, que pronto inundaré sus blogs de comentarios, jejeje. Además estoy preparando una sorpresa… ¡¡El primer concurso del blog!! Estoy muy emocionado con esto, y es que tenía muchísimas ganas de organizar algo. Pronto tendrán más detalles, pero les adelanto que el premio será una novela que ha tenido muchísimo éxito en el público juvenil y adulto (quizá más en este último). El largo párrafo anterior resulta ser un pequeño resumen de mis contratiempos, y aún no les he presentado la nota introductoria a la entrada de la reseña. ¿Comenzamos, pues?
La fórmula preferida del profesor
 La fórmula preferida del profesor es un libro que no conocía, que no estaba en Chile y que no planeaba llegar aún. Sin embargo cuando me enteré de que Isi organizaba su primera lectura conjunta no dudé y me inscribí. Ya vería cómo me organizaba. Pero todo se solucionó gracias a ella quien, gentilmente, me envió el libro en formato ePub para mi iPad. De aquí, Isi, muchísimas gracias. Algo pasó después. Algo irónico, tragicómico, la verdad. Paseaba por los escaparates de la librería, luego de haber leído semanas o días atrás el libro mediante mi iPad y diviso algo. Ediciones Funambulistas. ¡¡Llegó a Chile esa editorial!! Al centro de una pila de libros, La fórmula preferida del profesor. ¡Qué rabia!, pensé. Pero bueno, la novela ya está leída y próximamente reseñada. No hay vuelta atrás. Quizá compre el libro, porque me ha gustado muchísimo, se los adelanto. 

«Una historia de amor, amistad y transmisión del saber…» Auténtico fenómeno social en Japón (un millón de ejemplares vendidos en dos meses, y otro millón en formato de bolsillo, película, cómic y CD) que ha desatado un inusitado interés por las matemáticas, este novela de Yoko Ogawa la catapultó definitivamente a la fama internacional en 2004. En ella se nos cuenta delicadamente la historia de una madre soltera que entra a trabajar como asistenta en casa de un viejo y huraño profesor de matemáticas que perdió en un accidente de coche la memoria (mejor dicho, la autonomía de su memoria, que sólo le dura 80 minutos). Apasionado por los números, el profesor se irá encariñando con la asistenta y su hijo de 10 años, al que bautiza «Root» («Raíz Cuadrada» en inglés) y con quien comparte la pasión por el béisbol, hasta que se fragua entre ellos una verdadera historia de amor, amistad y transmisión del saber, no sólo matemático?

Para comenzar les cuento que la novela se transformó en un fenómeno social en su país de origen. No había quién no conociera la historia, y es que tiene un encanto que hace que el lector se deslice por las páginas con tranquilidad y alegría. 

Lo primero en que repara el lector, más allá de la trama, es la forma de narrar que tiene la escritora. Delicada, suave, ominosa; Yoko describe una relación preciosa entre personajes absolutamente inolvidables. El Profesor es un hombre enigmático, con un problema cognitivo fruto de un accidente automovilístico: su memoria solo dura 80 segundos. Comprenderán las dificultades que acarrea poseer un problema así.

Poco a poco el Profesor comienza a encariñarse con su asistenta, y su pequeño hijo, llamado cariñosamente Root (raíz cuadrada, en inglés), aludiendo a las matemáticas, punto central de la novela, a mí parecer. Y es que La fórmula preferida por el profesor nos devuelve el placer de leer dos temas que me encantan: la ciencia y la literatura. El misterio de los números se presenta en gloria y majestad a través de la relación que entablan estos tres personajes; una relación, como bien dice la sinopsis, de transmisión del saber, no sólo matemático.

No quiero contarles mucho de la trama porque es corta, se lee de un suspiro y se disfruta a montones; así que, como siempre, les hablaré más sobre la forma que tiene la novela.

Ya les adelantaba que la narración de Yoko es deliciosa. Es suave, y en ella se palpa un cariño especial. Sin usar una cantidad elevada de términos de difícil comprensión, la autora se vale de una gran calidad como novelista. El lenguaje es casi poético en algunas páginas, agradando mucho al lector. Se aprecia la forma japonesa de narrar, en todo su esplendor. Y es que los grandes autores orientales tienen distintas formas de contar sus historias. Se valen de elementos culturales, históricos, tradiciones y técnicas. Con Yoko sentimos esto, de forma sutil y entretenida.

Los personajes están cuidadosamente trazados, todos profundos y entrañables para el lector. Luego de terminar el libro quedé pensando en los personajes, además de los principales, también en la familia del Profesor (su curiosa cuñada, por ejemplo) y en otros secundarios. Los personajes se unen a través de las relaciones que entablan entre ellos (suena obvio, lo sé), más allá de los intereses comunes que conocemos a través de las páginas, como por ejemplo el beisbol. 

Algo que me tocó profundamente fue la sensación que deja al final la asistenta y el pequeño Root. Ya sabemos que la enfermedad del Profesor le impone un límite de tiempo para recordar; entonces, es necesario disfrutar del presente, sin preocuparse por el pasado o por el futuro. Los sentimientos de estas personas marcarán profundamente al profesor, de eso estoy seguro. La concepción de la realidad que tiene Root, dentro de su inocencia y ternura, contrastan con las otras.

La historia está narrada en primera persona, desde la perspectiva de la asistenta (la madre de Root), de forma rápida y dinámica, leyéndose fácilmente y con una sonrisa en la cara (resumiendo, porque muchos sentimientos se mezclan en las páginas)

En resumen, La fórmula preferida del profesor es una novela profunda, calmada, de personajes entrañables y situaciones que emocionan. Se leer rápido y está bien narrada, ideal para aquellos momentos en que, calmados, queremos descansar y viajar a otras realidades.
La lista de las reseñas es la siguiente:
Reseña de M.
Reseña de Korua-do
Reseña de Patricia
Reseña de Laky
Reseña de Raquel
Reseña de Deigar
Reseña de Carol
Reseña de Ana
Reseña de Lourdes
Reseña de Margari
Reseña de Carmen
Reseña de Montse
Reseña de Asun
Reseña de L. 
Reseña de Loque
Reseña de Marina
Reseña de Lupa
– Reseña de Pablo (la mía)
– Reseña de Tatty
– Reseña de Lammermoor
– Reseña de Cartafol
– Reseña de Soledad
– Reseña de Luisa
– Reseña de Isi
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