Cuando todo cambió, de Donna Milner

Cuando todo cambió.

Price Minister anunció hace varias semanas, por medio de tres blogs de literatura, que realizaría una actividad en la cual todos los que deseasen participar recibirían un libro gratuito a cambio de una reseña, intentando elegir así el libro del año. De una lista desarrollada por Isi, el Bibliófilo Enmascarado y Carol, de 10.15 Saturday Night, cada blogger debía elegir un título. En mi caso, seleccioné este, Cuando todo cambió, principalmente por la reseña que había hecho Isi un tiempo atrás, en donde comentaba lo mucho que le había gustado. Más tarde me enteré de que hubo una lectura conjunta sobre la novela, por lo cual logré leer más opiniones. Todas calzaban, medianamente; algunos la elogiaban más que otros. Con las expectativas muy altas me sumergí en esta historia, que se desarrolla en un mundo rural canadiense. Una localización bastante particular e interesante, por decir lo menos.

Título: Cuando todo cambió.
Autor: Donna Milner
Editorial: Maeva.
Páginas: 328
ISBN: 978-84-15120-98-8

Argumento

Cuando Natalie Ward recibe la noticia de la enfermedad terminal de su madre Nettie, no duda en regresar a su pueblo natal, en la pequeña localidad canadiense de Atwood, tras más de treinta años de ausencia. En el largo viaje de autobús que emprende desde Vancouver, rememora su idílica infancia y los acontecimientos que en 1968 le cambiaron la vida, y la de su familia.

Entonces ella vivía en la granja familiar con sus padres y sus cuatro hermanos varones. Pero un caluroso día de julio, al entrar el joven River por primera vez en su jardín, comprendió que todo cambiaría. River, que representaba un mundo libre de conservadurismos opuesto a lo que había vivido hasta entonces, entró a trabajar en la granja y se ganó en poco tiempo el cariño de la familia y especialmente la admiración de Natalie. Pero, a partir de ese momento, también se empezó a tambalear su estable vida familiar

Impresiones

Desde la primera página, sabemos que hay algo que cambió la vida de la protagonista. Algo malo, terrible, algo que aún años después sigue rondando en su memoria. He leído en algunas páginas que muchos critican el tiempo que tarda la escritora en revelar el misterio. La protagonista, quien evoca su relato en primera persona, repite en muchas ocasiones que su familia se desintegró luego de la llegada de un extraño joven, que venía escapando de la guerra contra Vietnam, y que decidió refugiarse en Estados Unidos. De nombre extraño, River, logra hacerse un lugar en la familia Ward, sustituyendo al viejo Jake, quien ayudaba en la lechería, negocio de la familia de Natalie, y poco a poco comienza a encantarlos a todos.

Cuando todo cambió, no obstante, comienza con una llamada a Natalie, en la cual su hermano le anuncia que su madre está enferma, dejando entrever que probablemente morirá pronto. Es el momento de enfrentar la verdad, de exorcizar el pasado, y de perdonarse a sí misma, y a los demás, de una vez por todas. Natalie toma el primer bus que la lleve a Atwood, ciudad o locación en donde se encontraba la granja, y en el trayecto evocará los recuerdos que aún la atormentan.

Creo que, más allá de la cantidad de secretos oscuros que se esconden en estas páginas, lo que más me gustó fue la forma que tiene Donna Milner de retratar la sociedad, especialmente la sociedad rural, de Canadá de los años 60’s. La mentalidad, la forma de vida, la identidad que tienen los personajes, todo es descrito con una cercanía tan agradable que el lector siente que está conversando con conocidos. La novela en sí es entrañable, sin embargo los personajes en sí lo son aún más. Conecté inmediatamente con la protagonista, y todo lo que acontecía respecto a ella me interesaba por sobre todo lo demás del libro. Cuando sufría, yo lo pasaba mal; cuando se alegraba, yo no podía quitarme la sonrisa de la cara. Estaba pendiente a cada uno de sus movimientos, pensando en cuál sería el secreto tan terrible que destruyó su vida y su pasado. Natalie hace bastante énfasis en que aquello que ocurrió cambió tanto a su familia como a ella. Sabemos que “eso” tiene que ver con River, y sabemos también que ocurrió después de su llegada, por lo tanto podríamos aventurar que fue provocado por él. Allí tenemos una pista, y precisamente esa la deja entrever sutilmente nuestra narradora: se enamoró de aquel extraño forastero.

Pero cuando nos dice que se enamoró de River (consideremos que se encontraron cuando ella tenía catorce, casi quince años, y que él tenía veinte y dos años) también describe un extraño brillo que despidieron los ojos de su madre. ¿Será posible que ella también se hubiese enamorado de aquel joven? Desde el primer momento el lector se da cuenta de que ella se enamorará de River, me refiere a Natalie, sin embargo la cadena de acontecimientos que se pondrá en marcha a través de eso es totalmente sorpresiva.

Donna Milner hace un gran trabajo en la evocación de los escenarios. El lector cierra los ojos y siente el viento del prado rozarle la cara, o el aire fresco de las montañas, o el aroma a río, o el sonido de las vacas, o la tranquilidad de la casa en medio del campo. No son descripciones exhaustivas y agotadoras, sino sensaciones que comparten los personajes y que hacen que el lector se transporte a estos lugares, sin que se de cuenta.

Montañas Cascade, Atwood, Canadá.

Ya les decía que me encantó la forma que tiene la escritora para retratar la vida rural de aquella granja de Canadá. Es tan agradable el ambiente familiar que encontramos con los Ward, que por un momento efectivamente pensamos que son una familia perfecto. Claro, tienen problemas, como todas las familias, sin embargo son tan unidos que consideramos como gravísimo cualquier evento que pudiese llegar a separarlos.

En la familia, hay un orden medianamente jerárquico. A la cabeza encontramos a Gus, el padre, junto a Nettie, la madre, y después los hijos, quien apoyan siempre en el trabajo de la granja, incluso cuando tienen que descuidar la escuela. Es más, muchos de ellos prefieren dejarla, bajo la tácita influencia de su padre, para dedicarse exclusivamente al negocio familiar. Natalie, no obstante, intenta mantener las cosas en equilibrio. La educación para ella es primordial, y eso se ve incentivado principalmente por su hermano mayo: Boyer. Juntos tienen un juego bastante particular, y bastante divertido también: se llama palabras de diez peniques, y consiste en que Natalie tiene que deletrear y definir palabras complicadas a cambio de ese dinero que le da el hermano. Una gran manera de aprender 😉

Cuando llega River, Natalie sabe que van a entenderse. Es un alma sensible, hippy, y fuma marihuana. Gusta del arte y está en contra de la guerra. Rápidamente se enamora, sin embargo ella no es la única que queda prendada de él. En la familia, todos parecen encantados con su presencia, incluyendo a padre y a los hermanos.

Otro punto que me gustó mucho de la novela es la forma de abordar temas relativos al paso de la niñez a la adolescencia, y de la adolescencia a la adultez. Vemos cómo crecen nuestros protagonistas, en especial Natalie. Se enfrenta a problemas propios de la edad, sin embargo con una visión más estructurada y madura. Nuevamente, en este aspecto, River será muy influyente.

La trama se desarrolla con una facilidad bastante particular. Al cerrar el libro no pude dejar de reflexionar sobre el brillante futuro que le espera a la escritora. Cuando todo cambió es su primera novela, y al parecer se consolidó con su segundo trabajo, The promise of Rain, el que espero se publique pronto en español. Si alguien de la editorial Maeva está leyendo esta reseña, por favor considere seguir publicando en español los trabajos de Donna Milner. (Eso sí, les pido que no vuelvan a cambiar el título. After River es el título original de Cuando todo cambió. Es perfecto, y no podría haber sido otro.) Valen la pena. Es notorio el talento como escritora que nos demuestra Milner en esta novela.

Cuando todo cambió destaca además por la forma de describir cómo ciertos temas tabues se destapan a través de la historias. Inmigración aborto, y un largo etc. No digo más porque, si se deciden a leerlo, relacionarán estos temas con algunos personajes, y se adentrarán en los secretos. Sin embargo quiero hacer énfasis en que Donna Milner nos muestra ciertos temas controversiales en la sociedad de la época, a través de sus personajes, de manera honesta y cercana. Un ejemplo claro es el Hogar que recibe a madres adolescentes, ubicado en el centro de la ciudad. No las miran en menos, ni con reprobación, no obstante tampoco aplauden lo que hicieron; sin embargo, las ayudan.

El final me encantó. Creo que no podrían haber publicado la novela con otro final. De otra forma muchos lectores habían entrado en una oscura y densa depresión. Son tantos los oscuros secretos que comienzan a revelarse en la segunda mitad de la novela que no habría soportado un final excesivamente cruel y dramático. El desarrollo en general de la obra es buenísimo. La escritora se maneja a la perfección con los tiempos, trasladándose a diversos momentos de su historia a través del libro, de manera natural y expedita. En ningún momento el lector se siente agobiado por los cambios de tiempo, pues todo sigue un orden necesario. Además, la voz de Natalie al contar la historia, hace que el lector se sienta encantado todo lo que se narra.

Conclusión

Cuando todo cambió es una novela que vale la pena leer. Seguro será de mis mejores lecturas este año. A través de estas páginas cargadas de talento la escritora nos cuenta una historia entrañable, potente, oscura y tierna a partes iguales; cargada de secretos terribles que se irán develando poco a poco, y que impactarán en nuestros personajes de forma implacable. En resumen, es una historia totalmente recomendable que se lee con facilidad. Sin embargo, es más que un best seller. Tiene personajes definidos, profundos, perfilados a la perfección, que se mueven en la historia dirigidos por una escritora que exhibe maestría en la historia, y que mantiene al lector en vilo hasta el final.

Valoración

5

AGRADECIMIENTOS A PRICE MINISTER POR EL ENVÍO DE LA NOVELA.

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