La saga de los longevos, de Eva García Sáenz

Luego de realizar una semana dedicada a estos interesantes longevos, llega la hora de que conozcan mis impresionas de una de  las mejores novelas que leí este primer semestre. Desde que Eva García Sáenz, autora del libro, me ofreció la novela, supe que me iba a encantar. Y es que el argumento es por lo menos muy intrigante: personas longevas que han visto cambiar el mundo ante sus ojos, por más de 10.000 años. Ahora buscan, en el código genético, lo que siglos de especulaciones y teorías no pudieron dilucidar: la clave en que reside su longevidad. Gracias a una documentación tanto histórica como científica, Eva hace de esta novela de facilísima lectura (porque es literalmente facilísima; se lee de un tirón) un conjunto de páginas cargadas de datos curiosos y anécdotas científico históricas. Luego de terminar este libro, sentí que había aprendido muchas cosas. ¿Lo recomiendo? Por si no les ha quedado claro, aquí vamos con la reseña.
LA SAGA DE LOS LONGEVOS: LA VIEJA FAMILIA
 
Iago del Castillo ha vivido más de 10.000 años cargados de acontecimientos. Desde sus inicios en la época prehistórica, pasando por los conflictos que sufrió junto a Héctor, su padre, también longevo, ha tenido que cargar con el estigma de no morir. Quizá para él, más que nadie, esto resulta una carga. Quizá es quien lo exterioriza mejor, porque con el pasar de las páginas conocemos los problemas que todos los personajes tienen con su condición longeva. No sabe por qué aún no muere, aún no descubre la causa de su condición. Los avances trepidantes de la genética han hecho que su hermana, Lyra, comience a investigar cuál es la mutación cromosómica que permite este “anti envejecimiento” que origina aquella vitalidad que ostentan. Para eso, necesitan tranquilidad, y qué mejor para obtenerla que la fachada de un museo. Así, junto a Nagorno, su otro hermano, su padre y su hermana, montarán el Museo de Arqueología de Cantabria, para proseguir con las indagaciones. Pero Iago, lejos de estar de acuerdo con la idea de descubrir la mutación (y obtener hijos longevos, como así desean sus hermanos, para no ser testigos de la muerte de estos mismos por el paso del tiempo), oculta sus propias inquietudes. La llegada de Adriana, una resuelta arqueóloga al museo, desestabilizará la aparente tranquilidad que rodea a esta, la Vieja Familia.
Adriana Alameda Almenara (AAA, como describe ella en el libro, asegurando que no le molesta que se lo señalen), una joven arqueóloga, llega a su Santander natal nuevamente buscando respuestas, a su vida y a una duda que la aqueja desde años: la extraña muerte de su madre. Es así como, por medio de una recomendación, llega a trabajar al museo. Conocerá inmediatamente a Iago, de quién quedará prendado, y al resto de la familia. Lo que ella no sabe, es que la muerte de su madre guarda relación con algo parte del pasado de él. Juntos atravesarán un torbellino de acontecimientos trepidantes, giros de trama elegantes y sorpresivos y misterios y secretos que surgirán tambaleando su relación. ¿Serán capaces de seguir juntos, pese a todo? ¿Cómo reaccionará Adriana ante el secreto de Iago? Y más importante, ¿descubrirá La Vieja Familia el secreto de su longevidad?
UNA PREMISA ORIGINAL
No recuerdo haber leído una historia similar. Había leído cuentos sobre inmortalidad y todo, pero nunca una que humanizara tanto a las personas que son “victimas” (el lector tendrá la sensación de que ellos sufren con la condición) de esta enfermedad.
Ojo: somos longevos, no inmortales. Si te pegan un tiro te vas al cajón, como todo hijo de vecino.
En una de las “crisis de amnesia” que sufre Iago, su padre le intenta explicar lo más sin anestesia posible. La condición de ellos no los hace super hombres, tampoco seres que no pueden ser lastimados. Simplemente, viven más que el común de la población. Más adelante descubriremos que tienen mejor cicatrización, pero nada que les permita recibir un balazo en el cráneo y salir victoriosos. La premisa de la que parte Eva García Sáenz captará la atención del lector inmediatamente, por su frescura y originalidad.
Con un estilo ágil y simple, sin excederse en el uso de palabras complejas, provocando una lectura veloz y sin descanso, la escritora nos presenta la historia. La acción es trepidante por donde se mire, a cada capítulos nos encontramos con distintos acontecimientos que nos tendrán de los nervios; eso, apoyado en el cariño que le cogeremos a los personajes (véase PERSONAJES), forman una combinación ganadora.
Desde el prólogo me di cuenta de que el libro estaba escritor como un best seller, sin embargo no es uno, así sin más.
La trama se comienza a desplegar con inusitada simpleza desde que conocemos la amnesia de IAgo. El prólogo se centra en uno de esos episodios. ¿Qué hace él en San Franciso? ¿Por qué no recuerda nada? Son las interrogantes que se resolverán con el paso del libro.
NARRACIÓN FLUIDO, DIÁLOGOS DINÁMICOS.
Soy un entusiasta de los diálogos en las novelas. Claro, una narración exquisita bien puede reemplazar la comunicación de los personajes, sin embargo no es lo mismo. A veces es notorio cuando un escritor abusa de los diálogos intentando acaparar un número de páginas. No obstante, son muchísimos los escritores que saben aprovechar las palabras en boca de los personajes. Gracias a los diálogos podemos hacernos una idea general de cómo es la personalidad de ciertos personajes, pues sabemos cómo reaccionan, verbalmente.
Eva narra de forma muy fluida, las páginas se deslizan ante los ojos del lector. Es entretenido, rápido, se lee en un suspiro. Y tiene diálogos, diálogos bien utilizados. Sumamente interesante resulta conocer la cotidianeidad de Dana y Iago, o de ella y sus amigas en el trabajo, pues siempre surgen datos curiosos e ideas de la trama. Son personas reales, cotidianas y de toda la vida; sin embargo no caen en clichés baratos. ¿A qué me refiero con esto? A que las conversaciones distenden un poco el ambiente y relajan al lector, interesándolo.
PERSONAJES
Jugando con la idea de los longevos, la escritora hace un gran trabajo maquinando sus personajes, pues son originales, verosímiles e interesantes para el lector. Psicológicamente son profundos, y poseen un desarrollo estructurado a través de las páginas. Es interesante reflexionar sobre cómo han cambiado a través de los sucesos históricos que han tenido que atravesar, desde guerras tribales a mundiales, por ejemplo. Los que en apariencia son seguros de sí mismo, resultan ser poseedores de tramas y problemas emocionales. No quiero adelantarles más, pero ya se imaginarán de quién hablo.
Siempre me interesa cuando un psicólog@ es personaje. En este caso, la madre de Adriana. Ella se suicidó, pero una pregunta que ronda la mente de los personajes, y de forma más que aceptable, es cómo, siendo una respetada psiquiatra, no previó su depresión y se auto trató, o accedió a tratarse con otro. ¿Por qué, así, de la nada, amaneció muerta con una nota? ¿Se habrá percatado de algo? Los análisis forenses son certeros: se trata de un suicidio. Pero, ¿por qué?
Adriana es una mujer increíble. Decidida, tenáz, inteligente y atractiva. Dana, would yo marry me? Su personalidad desconfiada de arqueóloga chocara con la historia de Iago. Ella lo describe a él como la fantasía erótica de toda arqueóloga. Yo, me partí de la risa. Su personalidad además tendrá roces con distintos personajes dentro del libro. A ella le gustan las cosas claras, y no se va con media verdades ni cosas incompletas. El cinismo que mostrarán algunos la harán enojar.
Conclusión
¿Qué más puedo decir? Creo que mi punto ha quedado claro: la novela es increíble. Creo poder resumir toda la reseña en la siguiente frase. La saga de los longevos:  ¡¡Increíblemente adictiva, perfectamente estructurada y dinámicamente narrada!! Y ustedes, ¿ya han conocido a los longevos?

Semana temática: La Saga de Los Longevos (4) Entrevista con Eva García Sáenz, segunda parte

Llegamos al fin de esta entrevista con la escritora Eva García Sáenz, autora de La saga de los longevos, el libro que da origen a esta, la primera semana temática del blog. Conoceremos a continuación algunos aspectos de la obra, relacionados con la preparación de la trama y los personajes, y experiencias vividas por la autora durante la redacción de la novela. 


2° parte

Comencemos esta segunda parte hablando de los personajes de esta obra. ¿Te sientes identificada con alguno de ellos? ¿Te basaste en algunos rasgos de tu personalidad para crear a Adriana, o a Kyra?
Siempre he dicho que tengo más de Iago que de Adriana, pese al cambio de género. Mucha gente tiende a identificar al autor con el protagonista más parecido en edad y características, pero en mi caso, Adriana era el personaje “toma de tierra”, la visión necesaria de cualquiera de nosotros si estuviera en la tesitura de tener que creerse lo imposible: que puedan existir longevos entre nosotros. Tanto el carácter de Adriana como sus rasgos, físicos y psicológicos han sido creados por el método deductivo, al igual que el grueso de los otros personajes. Respecto a Kyra, no tengo nada que ver con ella, de hecho me resultaba un personaje incómodo hasta que descubrí el secreto que guardaba Iago con respecto a ella, y eso fue lo que la redimió como personaje.

¿Algún personaje favorito?
Iago del Castillo, pese  a que no me inspiré en nadie para crearlo, su punto de vista longevo me ha servido mucho en lo personal, y compartimos la misma estructura mental y la misma forma de encarar los acontecimientos. A otros personajes puedo reprocharles su manera de actuar, pero en el caso de Iago, en su tesitura yo habría hecho exactamente lo mismo.

Los personajes están claramente perfilados, y su psicología es muy interesante pues resultan bastante complementarios, sin embargo la reacción del lector puede ser positiva o negativa. En tu caso, ¿sentiste rabia o irritación hacia el actuar que estaba tomando un personaje?
Me irritaba mucho la indolencia de un personaje tan grande y sabio como Lür/Héctor del Castillo. Es el paradigma de persona sensata en todas las facetas de su vida, pero que pasa por alto todos los errores de sus hijos, y eso es injusto para sus víctimas.

¿Cómo surge la idea de hacer a estos personajes seres longevos? ¿Cómo se te ocurrió tratar el tema de la longevidad?
Surge de mi amor por la Prehistoria. Quería escribir una saga familiar, la historia de cualquiera de nuestras familias, pero remontándome al Paleolítico Superior. La única manera de no volver loco al lector con genealogías interminables era mantener los mismos personajes principales, y la única manera de que esto ocurriera era hacerlos longevos, aunque no los hice inmortales porque no quería que la novela se me fuera al género fantástico. Es más bien una ucronía, un “¿qué pasaría si esta premisa- que varias personas de una misma familia tengan una poco frecuente mutación genética que les impida envejecer a partir de los 30 años-, del todo imposible, hubiera ocurrido en realidad?”

Si tuvieras que hablar de tu novela a un lector que la desconoce, ¿cómo la describirías? ¿A qué lectores recomendarías el libro?
Diría es la historia de los miembros de una misma familia desde hace 28.000 años hasta el presente, centrándose en los conflictos que arrastran y en el choque con una persona del s. XXI que descubre su secreto.
En cuanto a quién lo recomendaría, debo reconocer que la mayor sorpresa que me estoy llevando con la novela es que la horquilla de lectores a quienes les está entusiasmando es mucho más amplia de lo que esperaba, y va desde lectoras de 18 años hasta lectores de más de 70 años, y lo mismo ocurre con el género, diría que es un 50% hombres y 50% mujeres. Como la novela es una mezcla de géneros, yo creo que cada uno se queda con el que más le gusta: la novela histórica, la historia de amor, la saga familiar o la revisión actualizada del mito de los inmortales.


Adriana tiene un “rinconcillo” en donde medita, lee, o simplemente se relaja. Cuando escribías, ¿lo hacías en un lugar determinado o donde surgiera la idea?
Fui muy metódica y siempre me obligaba escribir a partir de las 21.30h, después de concluir mis obligaciones laborales y familiares, y así ocurrió todos los días durante cuatro horas hasta la 1:30 de la madrugada, y luego me levantaba a las 7:00 para volver a trabajar en la Universidad. Ese fue mi plan durante tres años, así que escribía en mi casa. Como decía Hemingway, “la única manera de terminar una novela es ponerte a escribir cuando lo último que te apetece en esta vida es ponerte a escribir”.
De todos modos, siempre llevaba un cuaderno o el portátil encima, y si se me ocurría cualquier diálogo, descripción o escena y tenía un minuto, me ponía a escribir sin importarme donde estuviese. Respecto al rincón de Adriana, “la lengua de roca”, realmente existe, pero no en Cantabria, sino en la provincia de Alicante, en una cala bastante escondida pasado el pueblo costero de Campello.

¿Cuéntanos, qué problemas tuviste que sortear mientras redactabas la novela? ¿Bloqueos? ¿Pérdidas de trama? ¿Cómo los superaste?
Lo complicado es continuar escribiendo a partir del segundo año, cuando ya se te a pasado el arrebato creativo y la locura transitoria que te lleva a iniciar un proyecto tan exigente como la escritura de una novela de 600 páginas con una ingente cantidad de documentación histórica y científica. La única manera de seguir es tener mucha autoexigencia y mucha fuerza de voluntad, tener claro que estás renunciando a esos momentos de ocio y de descanso  de los que todo el mundo disfruta, y en tu caso, sin tener la mínima garantía de que tu novela no se va a quedar en el cajón.



La historia de amor entre Adriana y Iago es bastante particular, ¿podrías decirnos cuál es tu historia de amor favorita que hayas encontrado en un libro?
Posiblemente la de Clauka, “La vieja sirena” de José Luis Sampedro y Ahram, el comerciante interesado en el poder. En su caso, al igual que en el caso de Dana y Iago, ambos son muy autónomos y no se necesitan. Me gustan mucho las historias de amor que no hablan de carencias emocionales, sino que se trata de personas que ya han madurado por libre y están juntos porque quieren estarlo, y no porque les una ninguna dependencia. En el caso de los personajes de “La saga de los longevos”, sabes que tanto Iago como Adriana seguirían adelante el uno sin el otro, pero continúan juntos porque hay mucho amor, atracción intelectual y física, compatibilidad en el trato diario… en resumen, que están a gusto el uno con el otro.

El museo, evidentemente, es una máscara para ocultar los verdaderos propósitos de La Vieja Familia. Ellos deben cambiar de identidad y movilizarse periódicamente, por razones obvias, ¿cuál fue la mayor complejidad al trazar la historia de itinerarios que siguen los personajes?  
Hice decenas de tablas y líneas del tiempo de cada uno de los personajes, tal vez lo más complicado fue encontrar nombres de culturas pasadas que cuadrasen con cierto condicionante que aparece en la trama. El resto fue un arduo trabajo de documentación, una vez que encontré las épocas históricas en las que quería centrarme.

¿Cómo lo hacías para documentarte, tanto histórica como científicamente? Uno de los puntos más fuertes de la obra es la meticulosa documentación que muestra, supongo que el periodo de lecturas de no ficción fue largo…
El primer año me dediqué solo a la documentación y a crear la premisa dramática según el paradigma de Aristóteles: tres actos que describieran el planteamiento, nudo y desenlace. Pero la documentación no cesó cuando comencé a escribir las escenas el segundo año. Prácticamente todas las páginas tienen mil detalles de los que necesité documentarme para hacerlo verosímil. No solo fue la documentación histórica o científica, para la escena del parque Natural de Cabárceno tenía que buscar qué árboles existen en ese hábitat. Para explicar de dónde importa Jairo del Castillo los muebles de “El hombre de Java” me informé de los contenedores que venían a puertos del Cantábrico desde Yakarta. No es información que salga, pero está ahí y era necesario que yo la supiera para que el libro no se viniera abajo.


No quiero adelantar nada del final a los lectores pero, ¿tendremos una segunda parte? Supongo que es algo que muchos de tus seguidores quieren oír…
Estimo que el 98% de los lectores que me escriben me piden que escriba más entregas de “La saga de los longevos”, no porque la novela no sea autoconclusiva, sino porque quieren ver más aventuras de los mismos personajes en otras épocas históricas, o porque parece gustarles mi estilo literario. Por mi parte, iré tomando decisiones según se vayan presentando los acontecimientos.
Muchísimas gracias, Eva, por haber compartido tu tiempo con nosotros. Mucho éxito en todos tus futuros proyectos, ¡esperamos ver nuevos trabajos con tu nombre!
¡Muchísimas gracias, Eva, por haber compartido tu tiempo con nosotros! Espero sigas teniendo tanto éxito con tus futuros proyectos como el logrado con esta novela.

Semana temática: La Saga de Los Longevos (3) Entrevista con Eva García Sáenz, primera parte.

¿Ya descubrieron esta historia? Supongo que todos tienen su copia lista y dispuesta para devorar. Hoy, en esta tercera jornada de esta, la primera, semana temática, conversaremos en exclusiva con la escritora, Eva García Sáenz.

Además, los lectores pueden contactarse con ella de tres formas:

1. Por FACEBOOK
2. Por LA WEB DEL LIBRO
3. Por TWITTER

Semana de los longevos: Entrevista a Eva García Sáenz

De fenómeno en Amazon, a fenómeno en  papel. La saga de los longevos, la novela del momento en internet, ha agotado la edición física en solo tres semanas, ha destronado a grandes bestsellersen la tienda de Amazon y sigue cosechando elogios en todos los lectores. Ya conocimos más en profundidad la novela en las entradas anteriores, sin embargo ahora conoceremos a la mente creadora detrás de este fenómeno narrativo, la escritora Eva García Sáenz, una licenciada en Optometría y Óptica que con solo la ayuda de los lectores, pisó a novelas de populares escritores que mueven  publicidad por toda la red.
Hola Eva, bienvenida al Blog del Lector Empedernido. Muchísimas gracias por estar aquí compartiendo tu tiempo con nosotros.

Parte 1

En primer lugar, cuéntanos un poco sobre tu vida profesional previa a su carrera literaria; ¿cuándo decidiste darle un giro a tu vida para escribir una novela?
Durante una década he ejercido la profesión para la que me formé en la Universidad, que es la Óptica y la Optometría. Posteriormente aprobé una plaza de gestión en la Universidad de Alicante y llevo nueve años trabajando en esta institución. Respecto a escribir la novela, no me planteé que pudiera convertirse en una profesión. Siempre he sido muy consciente de que en España es complicado vivir de la escritura. Simplemente me embarqué en el proyecto por las noches, sin dejar nunca mi trabajo, porque la idea de los longevos me fascinó y sabía que hasta que no la plasmara en papel no se irían de mi cabeza.
Generalmente los escritores, antes de comenzar a escribir, se destacan como voraces lectores, ¿cuáles son tus géneros favoritos a la hora de elegir un título para leer?
No tengo géneros favoritos, sino novelas  como “El gran Gatsby”, de  F. Scott Fitzgerald, “La vieja sirena”, de José Luis Sampedro, o toda la serie de Patrick Kenzie de Dennis Lehane.
¿Tienes otras aficiones? ¿Te gusta el cine o el arte?
Toco la guitarra desde que tenía nueve años: Joaquín Sabina, Pereza, Amaral, Fito y los Fitipaldis… Respecto al cine, soy muy cinéfila y ahora serie-adicta. Me gustan títulos como “Wicker Park”, “August Rush” o “Mystic River”. En cuanto al arte, tuve formación también desde muy temprana edad, prefiero las técnicas como el óleo a la acuarela, pero lo que más domino es el retrato, sobre todo la tinta china. Mis pinturas favoritas son los paisajes de Friedrich y cualquiera de los impresionistas. De hecho, mi cuadro favorito es “Nafea faa ipoipo”, de Gauguin.
¿Te gusta viajar? En la novela conocemos lugares muy interesantes, desde ciudades y centros económicos hasta entornos históricos, ¿has visitado alguno?
 He viajado todo lo que he podido en mi vida, de pequeña mis padres elegían cada verano una provincia española y pasábamos las vacaciones visitando iglesias, museos, monasterios, yacimientos… Ya como adulta, cuando estaba soltera recorrí casi todos lospaíses de Europa sola y he cruzado el charco un par de veces para visitar México y República Dominicana. No es casual que incluyese Londres como uno de los escenarios, es una de mis ciudades favoritas y el hecho de que estuviese el Monumento de Boudicca fue una feliz casualidad.
Tu primer libro es precisamente La saga de los longevos, sin embargo, antes de publicar esta novela, ¿tuviste algún otro acercamiento a la literatura, como certámenes o concursos literarios?
Antes de comenzar con la novela había escrito varios relatos cortos, y todos ganaron algún concurso literario o quedaron finalistas. También había asistido a cursos de escritura en varias escuelas de Escritura de mucho prestigio.
En tu sitio web dices que, luego de esperar la respuesta de las editoriales, decidiste autopublicar tu novela, ¿crees que al comenzar la difusión en internet y a través de las redes sociales facilitaste la conexión con los lectores?
Creo que fue fundamental, ya que fueron los lectores los que opinaron acerca de la novela y los que actuaron de prescriptores. Realmente la novela se lo debe todo a las redes sociales, porque fue allí donde encontré a mis primeros lectores y eso le dio la visibilidad que toda obra necesita.
Cuando uno lee una novela, inevitablemente surgen preguntas sobre los personajes, el entorno, o la trama. Sabemos que tienes Twitter, Facebook y página web, ¿te llegan muchas de preguntas de parte de los lectores a través de esos soportes?
Muchísimas, y es algo que agradezco de corazón. Los medios suelen preguntar más por Amazon, la promoción y todo el proceso que ha llevado a la novela de ebook autoeditado a ser un libro en papel que se vende en las librerías. Los lectores, en cambio, me preguntan por Iago, Nagorno, Gunnarr o Adriana. Yo valoro mucho que me hablen de la novela y de las sensaciones que han tenido mientras la leían. Creo que eso es lo que da oxígeno al escritor.
Muchísimas gracias por compartir tu tiempo con nosotros, Eva. Mañana nos encontraremos nuevamente en la segunda parte de este entrevista. 

Semana temática: La saga de los longevos, de Eva García Sáenz (2)

Continuamos con esta semana dedicada a los longevos en el blog. Este post estaba programado para ayer, pero no sé qué ocurrió y no me resultó la “programación”. No importa. 
Ya conocimos la “introducción” de esta semana, ahora conoceremos otros aspectos de esta gran novela, la cual estoy por terminar.
Longevos, ¿qué se nos viene a la mente cuando escuchamos esta palabra? Yo tenía una idea totalmente distinta sobre los personajes con los cuales me encontraría, sin embargo aquello me cautivó aún más. Eva García nos presenta seres humanos, personas creíbles que, no obstante, deben vivir esta longevidad como un tormento, pues eso es para ellos, o al menos eso dan a entender en muchos momentos. Cada uno de estos longevos tiene sus trancas, o traumas que reprimen para no vagar milenios por la tierra desesperanzados. Particularmente me llamó la atención el carácter de Jairo (también conocido como Nagorno), pues bajo ese atuendo de mujeriego de primera, millonario, y seguro de sí mismo, se ocultan muchos problemas de autoestima. 
Sin embargo, por lejos, lo que más me está fascinando de la lectura es la forma que tiene de abrirte la mente. Para ilustrar esto, quiero mostrarles un fragmento que leí hace unas cuantas horas:

-Adriana, que no se hayan encontrado piezas con figuras híbridas de hombre y animal no significa que ese arte no haya existido, tan solo que ninguna se quedó en los lugares de los yacimientos. Dime, ¿a qué jugabas de pequeña? 

(…)

-A los cromos, a la comba, a Nancy y las barriguitas-respondí distraída-, o pintábamos una rayuela con tiza en la acera y saltábamos sobre los números.

-¿Te queda algo de eso en tu casa o en tu habitación?

-La verdad es que no sé dónde fueron quedando.

-¿Y eso quiere decir que de pequeña no jugaste a nada, que esos juegos no existieron, peor aún, que no hubo cultura del juego en los niños de los años 80 en la Península Ibérica? Solo porque en tu actual casa no quede ni rastro de aquella etapa, o porque no vas a ser enterrada con todos esos objetos ,¿significan que no existieron?

-¡Por su puerto que no!

-(…) Es increíble la falta de imaginación de los arqueólogos.

Me encantó esa escena, y luego se pone mejor, hablando sobre la forma de vestir de los hombres de la época de Héctor. Eva usa una ironía muy particular y divertida en la voz de estos longevos. Si quieren seguir leyendo esta parte, se ubica en la página 387 de la edición. Si la tienen en kindle o epub, está poco antes de comenzar el capítulo 32.
A través de las páginas conocemos referencias artísticas e históricas muy interesantes, que nos obligarán a correr a la computadora para corroborar que todo es cierto, porque de apoco comenzaremos a creer realmente en los personajes. Iago, “el longevo principal”, es un mar de conocimiento; no por nada es apodado la Iagopedia. Cada palabra que dice es exacta, y sus fuentes son él mismo, ¡qué mejor! Estos longevos creados por Eva son de lo más interesantes…
Otra cosa que está cautivando mi imaginación es la ciencia que está detrás de este libro. Explicaré esto en más detalle durante la reseña, pero quiero hacer un breve comentario ahora. En la historia se mencionan muchos conceptos que, para los no entendidos en biología o genética pueden resultar un lío, sin embargo la escritora introduce las definiciones de forma tan cotidiana que las asimilamos rápidamente. No he tenido problemas para entender toda la trama de investigación genética que hay en el libro, porque este semestre en biología estuvimos dedicado al estudio de genética general. Me ha encantado encontrar estas palabras usadas en contexto…
¿Aún no se convencen de comenzar esta historia? Bueno, aún me quedan algunas entradas -y algunas aces bajo la manga- para hacerlos cambiar de opinión…
Pueden conocer más sobre temas de longevidad e historia relacionados con el libro visitando el completísimo blog de Eva dedicado a esta historia. Para ir, clic aquí.

Semana temática: La saga de los longevos, Eva García Sáenz (1)

Iago del Castillo, un carismático longevo de 10.300 años al frente del Museo de Arqueología de Cantabria, se ve arrastrado, en contra de su voluntad, a dirigir una investigación genética: sus hermanos Nagorno —un conflictivo escita de casi 3.000 años— y Lyra —una huidiza celta de 2.500 años—, cansados de enterrar durante siglos a sus familias efímeras, están obsesionados con identificar su rara mutación y tener hijos longevos.
Adriana, una joven y resuelta prehistoriadora, regresa a su Santander natal, contratada por el museo, dispuesta a aclarar el extraño suicidio de su madre, la psicóloga de cabecera de la alta sociedad cántabra, ocurrido quince años atrás.
Iago y Adriana chocan desde el primer momento, aunque entre ellos surge una intensa atracción que ambos intentan ignorar. No imaginan que su pasado determina su destino. Cuando descubran la cruda realidad y reaccionen, las consecuencias de sus actos les dejarán marcados para siempre.

Comenzamos este mes con la primera semana temática del blog, centrada en la que parece ser la novela del momento en la blogosfera: La saga de los longevos, de Eva García Sáenz.


Ya les contaba en la entrada anterior, la entrada de presentación, sobre cómo esta novela destronó a los grandes bestsellers de Amazon, y de cómo luego pasó al formato físico. Sin más armas que el apoyo de los lectores, esta novela fue a la guerra de las ventas en internet, ganando por mucho. Para comenzar esta semana temática les dejo aquí disponible el link para ir a leer el primer capítulo de esta historia. Quedarán inmediatamente atrapados en esta historia: misterio, historia, ciencia… ¿qué más se puede pedir?

Para leer el primer capítulo, clic aquí.

Además, durante esta semana, vamos a charlas con la escritora, en exclusiva; conocer más sobre la longevidad y su plausibilidad científica; y sobre los personajes, más que novedosos y originales. Por ahora, pueden conseguir la novela en sus dos formatos, digital en Amazon y físico en las principales librerías, y así adentrarse en esta historia. Finalmente, el último día de la semana, podremos comentar abiertamente, en los comentarios de la reseña que subiré. Qué me dicen, ¿nos adentramos en la vida de estos longevos?