‘La casa de los espíritus’ de Isabel Allende

La casa de los espíritus.

La primera novela de Isabel Allende no deja indiferente a los lectores. Para algunos es la obra cumbre del realismo mágico nacional, para otros es una vulgar copia a Cien años de soledad; lo mismo sucede en la propia escritora: menospreciada por muchos escritores, adorada por sus seguidores. No es la primera vez que leo algo de ella. El año pasado leí De amor y de sombra, su segunda novela, una historia de amor enmarcada en la dictadura militar, y en años anteriores había leído su Trilogía Memorias del Águila y del Jaguar (no la recomiendo, sinceramente). Este año, comenzando el plan de lectura de mi clase, nos tocó La Casa de los espíritus, una novela que narra gran parte de los principales hechos nacionales del siglo XX, hasta desembocar, lógicamente, en el golpe militar. Debo reconocer que me gustó bastante más que su segundo trabajo, y espero leer El cuaderno de Maya durante el año. Durante la gira de proporción que dio en Chile asistí a la presentación y me firmó aquel libro, junto al que estoy reseñando ahora. En fin, los invito a conocer un poco más de esta novela.

Título: La casa de los espíritus.
Autor: Isabel Allende
Editorial: Sudamericana (Plaza y Janés y DeBolsillo para España)
Páginas: 529
ISBN: 9789500728393

Argumento.

Primera novela de Isabel Allende, La casa de los espíritus narra la saga de una poderosa familia de terratenientes latinoamericanos. El despótico patriarca Esteban Trueba ha construido con mano de hierro un imperio privado que empieza a tambalearse con el paso del tiempo y un entorno social explosivo. Finalmente, la decadencia personal del patriarca arrastrará a los Trueba a una dolorosa desintegración. Atrapados en unas dramáticas relaciones familiares, los personajes de esta poderosa novela encarnan las tensiones sociales y espirituales de una época que abarca gran parte de este siglo.

Impresiones.

Una vez cerrada la novela es imposible no sentir algo. Sí, suena raro, pero estoy seguro de que en más de alguna ocasión hemos sentido indiferencia frente a ciertos libros, o más preciso aún: sobre ciertos desenlaces. Aquí no sucede. Una vez culmido el último capítulo, en el cual se cierran y atan los cabos sueltos, nos percatamos de la sutil importancia de ciertos personajes, comprendemos que todos han evolucionado en cierto sentido, y que la escritora ha logrado retratar de forma elegante un periodo complejo, es inevitable no sentir una sensación de pérdida. Algunos personajes han muerto, muchos han sufrido; pero tan han amado, odiado, traicionado y ayudado. Han hecho muchas cosas. Y esa es una de las bases de la novela: la multitud que atraviesan sus páginas, las vidas de los protagonistas, y los instantes del lector.

Clara es una mujer especial. Mujer hacia la mitad del libro, pero comprendemos que es especial desde su niñez. Puede predecir eventos futuros y comunicarse con los espíritus, los cuales aparecen de forma salpicada en la novela. Algunos dicen que es un recurso fácil para tratar en el realismo mágico. Yo también lo creo. Sin embargo aquí funciona de maravilla, con una simpleza muy entrañable que no sobrecarga ni al texto ni al lector. Nuestra protagonista se queda muda durante algunos periodos de su vida, pues ha sufrido, ha presenciado y ha escuchado cosas terribles. También cree que son sus poderes los que causan los eventos futuros, usualmente catastróficos, como la muerte de su hermana Rosa, una joven de inusitada belleza y cabello verde, o los terremotos que azotaron Chile. En algún momento su vida se encontrará con la del novio de su hermana, Esteban Trueba, con quien se acabará casando, y con quien formará uno de los imperios económicos más importantes de la región nacional.

La historia, no obstante, avanza de forma implacable. Desde el asenso de los socialistas al gobierno, capitaneados por El Candidato, y posteriormente El Presidente (una forma medianamente misteriosa de llamar a Salvador Allende) hasta la dictadura militar iniciada con el golpe de estado del 73, los personajes serán sometidos a una dolorosa desintegración personal y familiar. Sus ideales serán puestos a prueba, al igual que su capacidad de resistencia.

Dentro del mosaico de personajes nos encontramos a Esteban Trueba, anteriormente mencionado. Pese a todo, no me pareció una persona tan mala. Tiene sus momentos buenos, y otros muy oscuros. También es increíble la creatividad de la escritora al plantearnos a Tránsito Soto, una joven prostituta que sueña con irse a la capital, y que luego de llegar finalmente decide crear “una cooperativa de putas y maricones”, en sus propias palabras, la cual jugará un papel importantísimo en el desenlace de la historia. Encontramos también la madre de Clara, Nivea del Valle, quien intenta propagar sus idas feministas con cada persona que desee escucharla.

El pulso de la historia es calculadamente bien logrado. Esa sensación me dio. Como si la escritora hubiese reflexionado y organizado los acontecimientos con la mente fría. Quizá en algunos momentos se vuelve plana, sin embargo hay momentos que rompen con esta monotonía para sumergirnos en nuevos instantes de la historia de Chile (el cual no se menciona específicamente, si mal no recuerdo), mostrándonos distintas realidades respecto a un mismo hecho. Aquí se muestra una Isabel Allende más objetiva que en De Amor y de Sombras, la cual sigo pensando que se empaña por el escaso desarrollo que se le da a todos los personajes de derecha, con más calidad en su narración y mejor planteada en su argumento.

En resumen, La casa de los espíritus nos cuenta una poderosa saga familiar cargada de emoción, historia y personajes memorables que recordaremos por mucho tiempo.  Totalmente recomendable, sobretodo para quienes deseen conocer un poco más sobre la historia de Chile del siglo XX. La economía rural, la emigración Campo Ciudad, las costumbres de la época y las aspiraciones de las personas; el origen de los movimientos feministas, los grandes señores del campo y los revolucionarios, todos tienen cabida es esta gran novela, que se ha ganado un lugar, con justa razón, en la historia literaria de Chile.

4 / 5
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De amor y de sombra, de Isabel Allende

Un poco tarde llega esta reseña. Desde hace tiempo que tengo ganas de compartir mi opinión sobre este libro, el primero de la lista de lectura para el ramo de Lengua Castellana. Sé que muchos de ustedes siguen atentamente la obra de Isabel Allende (en mi caso, aparte de haber leído este, leí la trilogía juvenil que tiene, sin embargo no me gustó mucho. En casa tengo dos libros firmados por ella: El cuaderno de Maya y La casa de los espíritus), así que seguramente habrán leído este en su tiempo. 

De amor y de sombra es básicamente una historia de amor enmarcada en el tiempo de la dictadura militar de Chile. Irene Beltrán es una joven periodista, hija de la dueña de una residencia de ancianos enfermos en la capital. Sus inclinaciones políticas desde siempre han despertado ira en su madre, quien no comprende cómo puede dedicarse al periodismo existiendo tantas otras carreras (desde aquí notamos la imparcialidad de la escritora: todos los personajes con pensamiento de derecha son crueles, tontos, frívolos o tacaños. Los comunistas con los salvadores de todo). En estas labores conoce a Francisco Leal, hijo de un matrimonio que escapó de la dictadura de Franco, en España, y se refugió en Chile en busca de oportunidades. Francisco es psicólogo, sin embargo no puede ejercer su profesión y se ve en la obligación de buscar un nuevo trabajo: en este caso fotógrafo. Un día se presenta en la redacción de la revista en donde Irene trabaja, inmediatamente congenian y comienzan una relación laboral, la cual terminará obviamente en amor. Pero aquello es un poco complicado, porque Irene está pronta a casarse con un militar.
El detonante de esta historia recae en Evangelina, una niña que sufre de extraño ataques en donde aparentemente es poseída por el demonio. Sin embargo hace milagros a todos los que al visitan durante estos ataques. Para hacer un reportaje Irene y Francisco van a la casa de la familia Ranquileo, en el campo, en donde vive Evangelina. Allí ocurrirá algo extraño, algo sobrenatural, algo que los marcará para siempre y que destapará los horrores de la dictadura
Arte de novelista
Isabel Allende sabe cómo escribir, y en este libro encontramos la gran prueba. Podrán tildarla de escritora comercial, de empresaria de la literatura, etc; pero su talento es innegable. En primer lugar tenemos las descripciones. Mediante un exquisito arte de novelista Isabel Allende nos deleita con personajes psicológicamente bien trazados y un entorno cautivador. Sin un uso excesivo de palabras complejas (con un vocabulario más bien simple, pero prolífico) ella desarrolla descripciones notables que nos envuelven en el asfixiante entorno de la historia.

La historia se desarrolla en dos lugares principalmente: la capital y el campo y sus alrededores. Allende nos transporta con su prosa a los fríos territorios capitalinos, en donde el miedo al poder y la incertidumbre anieblan los corazones de las personas. Una ciudad llena de matices, y sobre la cual distintas clases sociales transitan.
Encontramos aquí a Beatriz, la madre de Irene representa a un grupo poco querido de la sociedad de la época: la gente adinerada, que está a favor del régimen. Lamentablemente la escritora retrata a todas estas personas de forma horrible. Es por esto que haré un alto en la reseña para escribir una breve columna de opinión al respecto.

Escritores, política.Isabel Allende tiene un claro trauma con el golpe militar. Fue exiliada de Chile, y aquello pesa aún en su mente. Pero esto es normal hasta cierto punto, y lamentablemente este punto es transgredido por ella, pues afecta su calidad literaria. Sí, algunos detalles entorpecen la lectura y arruinan un libro que podría ser perfecto. Desde el comienzo de sus novelas ella nos indica qué personaje es bueno y cual es malo, y eso a mi parecer no está bien. En este caso Beatriz es la afectada, y pese a que los protagonistas son complejos es imposible odiarlos. Los militares están también dentro de este grupo. Incluso en sus novelas juveniles la escritora hace alusiones sutiles a su pensamiento político.
Y ustedes, ¿se han percatado de esta situación con otros autores?

 Dejando de lado esta situación volvemos a las descripciones que realiza la autora. El lugar más interesante es el campo, en donde se desarrolla la principal acción. La familia Ranquileo vive en Los Riscos, una localidad ficticia creada por la escritora para localizar la acción. La cruda vida de una familia deteriorada, de campo, de esfuerzo, mucho esfuerzo, se entrelaza con la historia de amor, y desemboca en los militares.

Los personajes son realistas, y fácilmente nos identificamos con ellos. La escritora sabe marcar las preocupaciones cotidianas, presentes en todas las personas del mundo, de los personajes de forma notable, haciendo interesante todo lo que hacen los protagonistas. Me impresionó mucho los dramas que transcurrían dentro de la familia Ranquileo, especialmente uno: el de su hija, aparentemente cambiada al nacer.

Evangelina Ranquileo era una recién nacida cuando su madre, Digna, supo que no era suya. Extraño, muy extraño; pero las circunstancias son más extrañas. Digna no confiaba en los médicos, y siempre paría a sus hijos bajo la atenta mirada de Mamita Encarnación, una especie de matrona. Pero aquel día ella se encontraba en la cárcel por ejercicio ilegal de la profesión, y Digna se vio en la obligación de ir a un hospital.

La niña, en su adolescencia, comienza a experimentar ataques, y durante estos las cosas se mueven, la conmoción se apodera de los asistentes y ocurren milagros. Realismo mágico en estado puro. Ya les decía que esto detonaba la trama del libro, sin embargo no les había mencionado la historia que ocurría después.

Una vez que Francisco y Irene van a la casa de Digna ocurre algo impactante. En medio del ataque de la joven llegan los militares, y comienzan a abrir fuego contra… Ya, no digo más. Espero descubran lo que sigue ustedes mismos.

Narración

La novela está narrada en tercera persona, narrador omnisciente. La escritora no podría haber elegido un narrador mejor, porque es amplia la cantidad de matices que es necesario describir para que el lector se empape del ambiente triste de la novela. La atmósfera en donde se desarrolla la acción es opresiva, y los acontecimientos narrados complementan a enfriar este ambiente.

Conclusión

En resumen, De amor y de sombra es una gran novela, importante en la narrativa chilena. Retrata una de las épocas más complejas de la historia nacional, y podría resultar muy interesante para los lectores de otros países. Sin embargo, discreción, porque la escritora es obsesiva respecto a ciertas cosas, y lleva su mensaje comunista a cada frase del libro. Si son capaces de soportar eso, encontrarán en De amor y de sombra la manifestación más interesante del arte que Isabel Allende ha desarrollado en su carrera.