Octubre en libros

Harry Potter y el misterio del príncipe de J.K. Rowling

A diferencia de muchos de los seguidores de las aventuras del mago, no encontré que este libro fuera flojo, ni mucho menos el peor de la saga. El final es brutal, B-R-U-T-A-L, y seguro los que lo han leído saben a qué me refiero. Digno capítulo que nos prepara para el final de una de las sagas más importantes de la fantasía. VALORACIÓN: 4/5

Harry Potter y las reliquias de la muerte de J.K. Rowling

Mis sentimientos sobre este libro se pueden resumir en la siguiente frase que comenté en inglés en una conversación de Twitter: loved the book, hated the ‘ninteen years later’ chapter. Este libro merece su reseña particular, precisamente por eso no comentaré más. VALORACIÓN: 4/5

¿Fue él? de Stefan Zweig

Una historia de celos, envidia y extraños lazos amorosos. Espectacular relato de un escritor que desconocía. El protagonista de esta narración es un perro, quien es, a mí parecer, más humano que muchos otros personajes de la literatura. Sublime. Totalmente recomendable. VALORACIÓN: 4/5

Siete lecciones para la educación del futuro de Edgar Morin

Un texto que leí para un trabajo adicional en Filosofía, sobre el cual hice después un algoasìcomo ensayo. Imprescindible para profesores, alumnos, y, en general, cualquier persona vinculada al mundo dela educación. VALORACIÓN: 4/5

El túnel de Ernesto Sábato

Corran a la librería, la biblioteca, o a quien sea que pueda proporcionarles esta novela, brillante, del autor argentino Ernesto Sábato. Poderosa, fuerte, notable. Una lectura espectacular, profunda, con reflexiones estimulantes sobre la condición humana que trascienden al relato. El proceso psicológico de un pintor magnìfico desde que conoce a la única mujer que lo comprende hasta que decide asesinarla es sublime. Seguramente, uno de los mejores libros que he leído en el año. VALORACIÓN: 5/5

Snuff y Nana de Chuck Palahniuk

Reseñados.

In the tall grass de Stephen King y Joe Hill

Padre e hijo se juntan en este relato de terror, interesante, entretenido y rápido de leer. Y nada más. Algo se oculta en la hierba alta, y dos jóvenes se enfrentaràn a situaciones increíbles. Recomendable para un viaje en metro. Es bastante corto. VALORACIÒN: 3/5

Vineland de Thomas Pynchon

Mi cerebro estuvo a punto de reventar durante esta lectura. Pasa de todo, y a la vez da la sensación de que no pasa nada. Es, es, es… una novela de Pynchon, así de simple. No acabé de entenderla, claramente, y la valoración será eso, la valoración de lo que significa esta novela, más allá de mi experiencia personal. De relectura obligatoria, no obstante. Es una visión sobre los hippies y cómo continuaron sus vidas luego de su apogeo en norteamèrica. Haré una reseña esta semana. VALORACIÓ: 5/5

El libro del cementerio de Neil Gaiman

Un niño escapa de la muerte. Sus padres fueron asesinados y llega a un cementerio, en donde es acogido por los muertos. Una revisiòn del clásico Libro de la Jungla, en donde, si bien la idea es interesante, lo que más destaca es el universo propuesto por Gaiman; el cual, a mi parecer, no se aprovecha. También haré una reseña de éste. VALORACIÓN: 3/5

Comer animales de Jonathan Safran Foer

IMPRESIONANTE. Las implicaciones éticas, filosóficas, morales y biológicas de consumir animales. Una radiografía a la industria alimenticia, en especial la cárnica, de Estados Unidos, y su grotesca influencia en el mundo. Planeo hacer una entrada con mis reacciones a este libro, porque es imposible hacer una “reseña”. VALORACIÓN: 5/5

Primer amor, ùltimos ritos de Ian McEwan

Relatos con temas impactantes, sin duda alguna, pero la calidad del autor, su prosa, sus ideas, la construcción de los personajes y la presentación de la historia en sí hacen de esta obra un trabajo impecable. Hay relatos mejores que otros, como en todas las colecciones, pero debo decir que todos son destacables. VALORACIÓN: 4/5

La noche del oráculo de Paul Auster

Me encanta Paul Auster, y junto con El paìs de las últimas cosas, este es mi trabajo favorito de él, de los que he leído. Aquí se contienen todas las razones por las que me gusta leer. Increíble. Definitivamente será reseñado. VALORACIÓN: 5/5

¡Y esos fueron los libros que leí el pasado mes!

Puedo decir, con felicidad, que el blog ha resucitado de entre los muertos. Sigo sin tener laptop (una realidad horrenda), o más bien sin tener pantalla para el laptop, pero encontré mi viejo netbook (casi destartalado, pegado con cinta scotch) y lo aprovecharè para seguir comentando mis lecturas aquí.

¡Volveré durante la semana!

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El traje del muerto, Joe Hill

Ha pasado mucho tiempo desde la última reseña que publiqué. En el mes de los exámenes de fin de semestre he tenido que leer poco, y los libros me han durado bastante. Este libro, con lo corto que es, me duró bastante. Y no es porque sea malo, aburrido o lento; no, para nada. Lo que pasa  que tuve que dejarlo en stand by durante días, y concentrarme además en la lectura de Choque de Reyes (¡sí, estoy siguiendo Canción de Hielo y Fuego nuevamente!). Ayer, en medio de la clase de Lengua, terminé el libro. Aprovechando que el profesor nos dio un tiempo libre mientras corregía unos exámanes, tomé las últimas páginas que me quedaban de El Traje del muerto. 

JOE HILL
Joe Hill -cuyo verdadero nombre es Joe King- es hijo del gran maestro del terror contemporáneo, Stephen King. Comenzó su trayectoria literaria con el libro Fantasmas, editado por Suma, el cual obtuvo el reconocimiento de la crítica, ganando el British Fantasy Award. Con El Traje del Muerto consiguió el favor de los lectores, y un Bram Stoker Award. Encabezó la lista de los best-sellers del The New York Times durante varias semanas.
EL TRAJE DEL MUERTO
Jude es una estrella de rock. Una ex estrella de rock… un ser humano muy excéntrico. Dentro de aquellos gustos extraños destaca la presencia de una colección privada de objetos con cierta historia o relación con lo sobrenatural. Un buen día, su secretario (quien está secretamente enamorado de su jefe) le ofrece comprar algo sin precedentes, algo que nunca se le habría pasado por la mente y que, sin embargo, no podrá rechazar: un fantasma. Pero Craddock McDermontt no es un fantasma normal; no, él busca algo, busca venganza. Poco a poco lo que parecía ser otra de las extravagancias de Jude se convierte en una pesadilla horrible, pues el espectro está en todas partes. ¿Qué hará Jude para escapar de esta pesadilla, que arrastra consigo a todos sus seres queridos y se lleva su vida lentamente?
La base de la novela quizá no es el terror en sí, sino la forma de plasmar ese terror a través de los personajes. Y es que la trama, si bien es bastante original y dinámica, no es del otro mundo ni ha aportado algo de inestimable valor al género. Lo más importante de la historia, a mi parecer, es la forma del autor que usa para construir los personajes, sus historias personajes y sus interacciones con el medio en donde se desenvuelve la historia. En la edición que tengo (Punto de Lectura) se menciona como una cita del NYT que los personajes del libro representan a personas con las que el lector puede identificarse plenamente. Claro, yo no me siento identificado en lo absoluto con el excéntrico Jude, o con su novia gótica, ex bailarina erótica y de apariencia de prostituta, Marybeth; tampoco encuentro un parecido entre los demás y mi personalidad; pienso que el sentido de la frase que se destaca es más amplio, y apunta a qué haríamos nosotros en las situaciones a las que los personajes deben enfrentarse, y ahí sí creo que podría identificarme más. Porque las actitudes de Jude y Georgia (Marybeth) no son extrañas o inverosímiles; no, son respuestas de personas de carne y hueso que sufren, sufren al verse enfrentadas a una cacería frenética y exhaustiva por parte de un muerto.
Los personajes, por lo tanto, están perfectamente trazados. A través de las páginas conocemos las particulares historias de cada uno, y nos encariñamos aún más con ellos al saber qué han tenido que sufrir para ser quienes son. Los personajes que al principio nos parecen toscos y ariscos luego vuelven a ser personas ante los ojos del lector, dejando entrever una personalidad más humana y frágil que la que habríamos pensado.
La historia es original, poco común, pero no demasiado destacable. Al principio pensaba que la trama sería de destacable originalidad, con acontecimientos que marcarían el género del terror. Bueno, después de que en mi edición apareciera que marcó una nueva forma de entender el terror, me esperaba algo más increíble. Si bien la historia no me “decepcionó”, sí puedo asegurar que no cumplió todas mis expectativas. El ritmo compensa mucho ese problema, pues se sustenta en la psicología del cazador cazado, muy efectiva para tensar los nervios del  lector en pocos capítulos. Además, sumando eso a lo notable de los personajes… ¡una gran novela!

El ritmo del libro es frenético, no le da pausa al lector. Los giros de la trama ayudan muchísimo, y es que encontramos sorpresas siempre, como cuando pensamos que las cosas por fin se están comenzando a solucionar. Ya hacia finales del libro existen momentos de “distensión”, en los cuales ya en nuestra mente surgen posibles finales a la historia, basados en los datos que tenemos. Pero Joe Hill, con elegantes extras bajo la manga, nos toma la atención y nos atrae para no apartar la vista hasta el final. 

El terror de Joe Hill se asemeja bastante al de su padre al principio. Es un terror que se basa en la realidad, pues juega con la concepción que el lector tiene de lo cotidiano, y establece conexiones entre la vida de nosotros y el quehacer de los personajes. Entretenido, sí, muy entretenido. Existen momentos muy aterradores en la novela, perfectamente logrados. No hay momentos aburridos, solo altibajos. Claro, es la primera novela del escritor, y precisamente por eso destaco el trabajo que ha realizado. Ya ven cuán lejos llegó su padre con ese terror. Hoy King tiene verdaderas joyas, dentro de sus libros recientes.

En todo caso, debo decir que encuentro sobrevalorado la calificación que muchos tienen de esta historia. 

Joe Hill nos mueve dentro de escenarios cotidianos para cualquier norteamericano, pero interesante para nosotros, a mi parecer. En momentos tenemos que recorrer horas y horas de carretera acompañando a Jude y su novia en el intento desesperado de escapar del muerto, y a través de la ventana del auto miramos cómo los paisajes, urbanos o rurales, circulan dejando una estela de recuerdos. Escenas de otros libros vinieron a mi mente, probablemente porque el estilo del escritor es muy cercano, y recuerda a los primeros trabajos publicados por su padre, Stephen King. Aquello puede ser un recurso útil si se sabe utilizar bien, puesto que la sencillez de las palabras le otorga momentos de placer y entretención ilimitados.

Con este lenguaje el escritor describe todo lo que tiene que describir, aunque debo decir que se destaca más hablando de sensaciones humanas que de lugares físicos. Las descripciones del entorno, si bien se leen familiares y entretenidas, son más bien pobres. Tampoco es mucho lo que se puede hacer por la ambientación, pero Hill podría haberse esforzado un poquito más.

Ya les adelantaba que el lenguaje es sencillo, ameno, simple. Podemos leer la novela completa sin encontrar una sola palabra desconocida, y esto está muy bien en este caso; porque el objetivo de la novela es succionar al lector hacia su interior, para no soltarlo hasta mostrarle cuál es el final de Jude y su historia.

¿Recomendaría esta novela? Sí, absolutamente. Es sencilla, aterradora en muchos momentos y con personajes entrañables. No es nada del otro mundo, pero aquello es precisamente lo que más me hizo disfrutarla: pude olvidarme de los exámenes mientras desvariaba sobre el futuro de Jude, Georgia y el muerto.

4/5