Un asunto pendiente, de John Katzenbach

Título: Un asunto pendiente.
Autor: John Katzenbach
Editorial: Suma
Año de publicación: 1989 (2005 en España)
Páginas: 450
Quizá hayan notado un pequeño cambio. Sí, la forma de la reseña. Mi cámara digital tiene problemas técnicos, así que no he podido fotografías los libros. Para rellenar ese espacio vacío pondré al comienzo del libro, junto a la portada, la información de edición. 
Hablemos del libro. Luego de leer Historia del loco me enganché totalmente con los libros de John Katzenbach. Tengo, además, otro libro suyo pendiente, titulado Juegos de ingenio. Este libro en particular surgió de una casualidad. Recorriendo la librería que asiduamente visito reparé en este libro. Comencé a leer la contraportada, mi interés iba en aumento. De pronto, un vendedor se acercó. Me dijo que el libro estaba de oferta (¡Vaya que era una oferta! ¡¡$2 dls!!), y yo, inmediatamente, le dije que lo compraba. Resultó todo un acierto. He disfrutado muchísimo con este libro. Comencemos hablando sobre la sinopsis.

En 1968 un grupo de activistas revolucionarios apodados Brigada Fénix intentó dar un gran golpe contra un banco: robar el contenido de un camión de transporte de dinero. Esperaban que todo ocurriese sin derramamiento de sangre, de forma pacífica; aunque, sin embargo, estaban dispuestos a utilizar la violencia. Todo en pos de la causa… El grupo lo dirigía una misteriosa mujer que se hacía llamar Tania, dotada de gran habilidad persuasiva y verbal. 

Pero algo ocurrió. Cuando se iniciaba la operación y los miembros del grupo acechaban el banco, uno de los policías guardias los advirtió y abrió fuego contra ellos. La Brigada Fénix respondió con la misma violencia, y el plan se convirtió en un momento de terror y muerte.
Megan y Duncan Richards son un gente normal. Él es banquero; ella, agente inmobiliaria. Tienen dos hijas adolescentes y un hijo pequeño con ciertos problemas mentales. Viven en una gran casa, son personas exitosas y han ganado suficiente dinero como para darse pequeños lujos. Todo indica que sus días de activistas políticos, allá por el 1968, han quedado en el pasado. Después de todo son muchas las personas que, en esos años, participaron en manifestaciones. 
Sin embargo ellos fueron más lejos, empujados por una mujer llamada Tania, y participaron en el robo de un banco, pensando que no habría derramamiento de sangre. 
Ahora Tania está a punto de salir de la cárcel, imputada por cargos de disturbio, robo armado y asesinato. Lleva 18 años encerrada por culpa de aquella noche de 1968 en el banco. Y durante todos estos años no ha dejado de pensar en cómo se vengará de las dos personas a las que culpa de su miseria. Su venganza será dulce, perversa…
Empezará por su hijo…
Suena bien, ¿cierto? Inmediatamente el libro nos atrae hacia sus páginas, y es que la acción comienza en el primer capítulo y se mantiene de forma trepidante hasta el último punto. La novela cosechó muy buenas críticas cuando se publicó en 1989, siendo abalada en los principales diarios norteamericanos. Y con justa razón. John Katzenbach escribe muy bien en su área, y comprende a la perfección la mente criminal.
Comencemos por la trama. Se mantiene sólida hasta el último momento, y presenta interesante giros en la trama. Principalmente en el desarrollo cuando Tania (llamada realmente Olivia) se contacta con Duncan y le dice que, para recuperar a su hijo y a su suegro, deberá darle dinero; sin embargo ese dinero debe salir del banco… tendrá que robarlo. Eso fue algo que no esperaba. Al principio pensé que estaba dentro de una típica historia de secuestro, pero el autor va un paso más allá.
La historia se divide en partes, subdivididas en capítulos relacionados con determinados personajes. La trama transcurre en 6 días, desde el Martes hasta el Domingo. Los seis días están cargados de tensión, y la desesperación de los personajes es palpable. Como les decía, los giros en la trama son rápidos e interesantes; y más importante aún son inteligentes y creíbles. 
Hay personajes que están bien constituidos, y representan diversas épocas de la historia de EEUU. Desde los turbulentos 60’s hasta la actualidad. Olivia (Tania) se mantiene firme en sus convicciones hasta el final. Ella sabe que para lograr un cambio en su país debe proseguir con tenacidad, y nada ni nadie la va a parar. Mientras sus compañeros han ido madurando, priorizando otras cosas, ella ha tenido que soportar las consecuencias de sus actos de juventud. Olivia es enigmática y envuelve desde el principio. No pude evitar estar en contra de todas sus ideas, pero algo en ella me llamaba. ¿Su forma directa de hablar? Quizá. ¿Su frialdad? Probablemente. La vida ha moldeado a Olivia.
Megan y Duncan cambiaron. Y es que nunca estuvieron totalmente comprometidos con la causa. Ellos avanzaron con sus vidas, y terminaron siendo lo que tanto odiaban en sus años de juventud: personas exitosas, preocupadas por el dinero. Ellos tienen, ahora, una vida envidiable. Pero eso está por cambiar, y de eso se encargará Olivia. 
Sin embargo me faltó un poco de la profundidad que John Katzenbach mostró en Historia del Loco, en relación a las mentes perturbadas de sus novelas. Son pocos los personajes que muestran un desarrollo notable. 
La novela invita a la reflexión sobre los temas revolucionarios. La verdad es que, personalmente, no creo en la violencia como una solución, y la novela no me hizo cambiar de opinión; sin embargo entrega distintas visiones sobre el tema. Creo que más arriba les dije que no estaba de acuerdo con Olivia, y que, sin embargo, me gustaba su personaje. Ocurre algo parecido con otros personajes. Concuerdo mucho con la forma nueva de pensar de los Richards, sin embargo ellos, como personajes, no me agradaron mucho. Más allá de la trepidante acción la historia tiene un fundamento más profundo. 
Las descripciones de los momentos de acción están muy bien logradas. Claro, tampoco se necesita de un lenguaje majestuoso. El autor escribe de forma simple y efectiva. Además la trama transcurre siempre en un determinado rango de kilómetros, así que no es un punto importante en la novela (a diferencia del libro anteriormente reseñado, Calor helado).
Me entretuve muchísimo leyendo el libro, puesto que es rápido y se lee en un suspiro. Me duro solamente tres días. Sin embargo creo que se podría haber aprovechado mejor. El final es apresurado, y quedan muchos cabos sueltos. El autor exageró un poco con la velocidad del final, y la historia parece truncada. 
No quiero decir que, en calidad, me decepcionó, porque no lo hizo; sin embargo me esperaba más en cuando a calidad de personajes. 
En resumen, Un asunto pendiente es una novela rápida y emocionante, ideal para pasar un fin de semana, olvidarse de todo y angustiarse gracias a su asfixiante atmósfera. 
 En calidad me resultó inferior a Historia del Loco, sin embargo me divertí muchísimo. No es una novela que permanecerá en mi memoria, pero es una buena novela de suspense. Seguiré leyendo a Katenbach, seguramente. 
 Por cierto, sé que no tiene mucho que ver con  el libro, sin embargo les comento de todas maneras. Me encantó la portada de esta edición. Muestra el carácter frío que la cárcel provocó en Olivia.
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Historia del loco, de John Katzenbach

Descubrí los libros de Katzenbach gracias a larecomendación en facebook. Vagamenteubicaba el libro que le dio la fama, ElPsicoanalista, sin embargo nunca me había atrevido a acercarme a él.Finalmente compré Juegos de Ingenio, en tapa dura, para comenzar por ahí; peroluego la Editorial Ediciones Bgentilmente me envió a casa un ejemplar de Historiadel loco, otro de sus célebres libros, en el formato librino. Este ejemplar era inédito en Chile, y pertenecía a lasnovedades de la editorial para el mes de Enero. Así que me adentré en lahistoria, y no pude salir hasta acabarla
.


Francis Petrel tenía poco más de veinte años cuando su familia lorecluyó en el psiquiátrico tras una conducta imprevisible que culminó en unacrisis. Pero un reencuentro en los terrenos de la clausurada instituciónremueve algo profundo en la mente agitada de Francis: unos recuerdos sombríos,que él creía haber enterrado, sobre los truculentos hechos que condijeron alcierre del Western State Hospital, el asesinato sin resolver de una jovenenfermera, cuyo cadáver mutilado fue encontrado una noche después de que seapagaran las luces. La policía sospechó de un paciente, pero sólo ahora, con lareaparición del asesino, se conocerá la respuesta. John Katzenbach demuestra sudestreza para provocar la tensión en el lector, tal y como hiciera en Elpsicoanalista

La vida de FrancisPetrel no tiene sentido. Luego de ser dado de alta producto del cierre delhospital psiquiátrico en donde estaba recluido vive sin preocuparle a nadie. No tiene amigos, familiapreocupada o novia; es un ente sin importancia para nadie, ni para sí mismo.Todo cambia un día en que se encuentra con los amigos que tuvo durante su estanciaen Western State Hospital, en un encuentro del ex hospital. Los recuerdos quecreía escondidos comienzan lentamente a surgir, empujados por una conscienciamalograda y un deseo de hacer algo importante en su vida de una vez por todas. Armado conun lápiz, decidido a contar su verdad, Francis Petrel comienza a detallar en lapared de su piso la verdadera historia detrás de los trágicos eventos que conllevaronal cierre del Hospital psiquiátrico, a la muerte de una enfermera, y lamisteriosa aparición de un ángel vengativo. Este ángel podría ser, en teoría,el asesino.

Intensa. Si tuviera quecalificar la historia con una palabra lo haría con esa. Intensa. Una historiaintensa, psicológicamente cargada y muy adictiva. El autor se introduce dentrode la turbulenta mente de Francis Petrel, para ofrecernos un relato que nosotorgará una perspectiva distinta sobre los enfermos mentales.

Lo primero que meimpresionó fue la forma en la que está narrada: en primera persona, a excepciónde los escritos de Petrel, los cuales son realizados en tercera persona(explicado más adelante). La lucidez aparente y la perspicacia delprotagonistas hacen reflexionar al lector, y es que Francis Petrel esesquizofrénico declarado. En muchas ocasiones realiza reflexiones sobre ladelgada línea que separa la lucidez de la locura. A excepción de la cacofoníaperpetua de voces que nublaban en ocasiones la mente de Francis, elprotagonista demuestra una inteligencia notable, y una sabiduría para tomar encuenta. Y es que él sabe que tiene problemas, sabe que las voces están ahí, queno son parte de la realidad, pero la tentación de escucharlas es muy fuerte.

La historia está muybien ambientada. El escritor domina muy bien cada recoveco del hospitalpsiquiátrico, y con las descripciones (narradas por Francis) unos siente queefectivamente está circulando por el lugar. El ambiente de desconfianza espalpable. Claramente los psiquiatras no pueden confiar en los enfermos, y poreso uno, como lector, se angustia porque ellos piensan que lo que ocurre en elcentro es exacerbado por las patologías de los internos. Tienen ciertasreticencias a desarrollar la investigación.

La tensión, como lescomenté, se mantiene a lo largo del relato. La atmósfera es pesada ypsicológicamente efectiva. Complementado con los interesantes y dinámicosdiálogos, la novela se transforma en una aventura asfixiante. Precisamente esees uno de los logros más interesantes del autor: logra mantener la tensión alargo de las páginas. Porque una cosa es enganchar o entretener al lector yotra cosa es tensionarlo. Hacer que se preocupe. Y Katzenbach lo logra a laperfección.
Los personajes soninteresantes. Los enfermos mentales son variados. Existen algunos que sí, sonaltamente peligrosos, para la sociedad y para sí mismos. Otros, como Francis,son psicológicamente más complejos. Pese a tener un problema, esconde unaracionalidad notable. Existen algunos personajes muy curiosos. Cleo, una mujerque piensa es la reencarnación de la reina del Nilo; Napy —Napoleón—, un hombreque piensa que es el fantasma del difunto Napoleón Bonaparte; los hermanosMoses, gemelos negros que logran captar la humanidad de cada uno de losinternos; Peter, el Bombero, un hombre acusado de pirómano, pero que esconde unsecreto terrible; y finalmente Lucy Jones, uno de los pilares de lainvestigación. 

La investigación se desarrolla una vez que Lucy llega al centro, persiguiendola pista de un asesino en serie que podría haber matado a la enfermera. Laspruebas: en todos los cuerpos hay falanges cortadas, además de indicios deviolación sexual. Lucy esconde un poderoso trauma, que cambiará el curso de lahistoria.

Como les dije al principio, la historia se narra principalmente en primerapersona, en teoría. Francis Petrel es quien nos cuenta su vida, sin embargo elgrueso de las páginas corresponden a los textos escritos por él —nada menos queen las paredes de piso—, y estos están narrados en tercera persona. Lavariación de estilos otorga más dinamismo al libro.

Finalmente la última cosa que captó mi interés es la consciencia de Francis en“el presente”. Existen, si se puede decir, dos tramas paralelas: la que ocurreluego del encuentro de Francis con sus ex compañeros y la que él mismo narra ensus paredes. La que se desarrolla en el presente está aderezada con situacionestensas, muy tensas. La consciencia de él se materializa en forma de recuerdosamenazadores, los cuales lo visitan durante su proceso de escritura. Loatormenta, y uno, en especial, intenta detenerlo. Es el ángel de la historiadel hospital, que ha venido a vengarse. ¿Son delirios de un esquizofrénico oefectivamente el ángel ha vuelto desde la ultratumba?

De más está decir que la novela me ha encantado. La disfruté de principio afin, con su atmósfera tensa y adictiva. De todas maneras seguiré con susnovelas. ¡Katzenbach ha sido todo un descubrimiento!



Recomiendo este libro a todos los amantes de los thrillers psicológicos, las novelas policiales y las de intriga. ¡Qué todos deberían leerlo! Una historia de lectura rápida, interesante y absorbente.

¿Cómo fue mi experiencia con los librinos?

Cómoda, literalmente. En los viajes en metro se hacía más fácil leer, sin molestar a la gente y a mi espalda, claro. La letra es justa, ni muy chica ni muy grande para arruinar la página. Se lee apaisado, como les conté en el pasado IMM y de forma vertical. En algunos momentos habían errores en las palabras, pero no encontré más de cinco. Por ejemplo, en algunas palabras ponen guiones en el medio. “habi-tación”, “psiqu-iatra”. El papel era de biblia, y en ocasiones se pegaban, pero nada excesivamente molesto; solo era cosa de tener cuidado. 

El texto no está justificado, simplemente alineado a la izquierda. Eso es algo que podrían mejorar, para que la presentación sea más “elegante”. Visualmente no son muy atractivos en la parte del lomo, y al ponerlos en el estante causan muchísimo contraste. No cambio los libros de formato rústica (no bolsillo) por nada, pero estos me han resultado más prácticos que los denominados erróneamente como “bolsillos”. 

Solo una queja: ¡¡¡Por qué no hicieron marcapáginas para estos libros!!! Tuve que poner un pedazo de papel de color para señalar donde iba, porque el pegamento de los post-it doblaba las páginas. Así que, si existe la posibilidad, la editorial podría hacer una línea de señaladores especiales para estos libros. 
¡Ah!, y otro detalle: el precio. Actualmente el precio de los librinos es alto, más que las ediciones normales… ¡¡incluso que algunos tapa dura!! Quizá es porque recién incursionan en el mercado chileno, y por eso el precio; pero deberían bajarlo un poco, es demasiado alto.

Solo eso. En resumen, son cómodos, prácticos y se dejan leer con facilidad. Aunque no cambio mi formato rústica con solapa por nada.