Metamorfosis en el cielo, de Mathias Malzieu

METAMORFOSIS EN EL CIELO. Conseguí este libro gracias a un sorteo organizado por el blog Hojas Mágicas el mes pasado. Desde hacía tiempo que tenía ganas de descubrir nuevos autores, nuevas formas de narrar y nuevos estilos para hilar tramas. Conocía al autor por el libro La mecánica del corazón que, según había leído, tuvo muchísimo éxito a nivel internacional. Pero no me convencía. Estuve a punto de comprarlo en muchas ocasiones, pero siempre encontraba algo que me llamaba más la atención. Entonces, como decía, gané el premio. Estuvo un par de semanas en la estantería y finalmente me decidí a leerlo en Semana Santa. El día sábado —si no me traiciona la memoria— me senté en el sofá a leer el libro. Cuando me levanté ya lo había leído. ¿Demasiado corto? ¿Demasiado bueno? Quizá, aunque no tanto como esperaba.
En la novela nos encontramos con Tom Hematoma Cloudman (Tom, por Tom; Hematoma por los golpes; y Cloudman por hombre de las nubes… supongo) un joven acróbata y doble de riesgo cuya carrera va en decadencia y ya es catalogada por los expertos como la peor de la historia. La gente no le presta atención a sus actos, y su trabajo se ve disminuido hasta casi no existir. Es por esto que decide comenzar una variante de su carrera, viajando en un ataúd por todo el país realizando actos que involucren cierto sentido del humor, intentando captar más público del que ya tenía. 
Sin embargo, y pese a todo el desastre que significa su vida, Tom Hematoma Cloudman tiene un sueño: volar. Sus fallidas acrobacias tienen aquel fin, volar, llegar cerca del cielo.
Un día, Tom tiene un accidente. Una de sus acrobacias falla, y es derivado a un centro de Salud. Poco después nos enteramos de que Tom tiene una enfermedad terminal, cáncer, y que sus días de vida están prácticamente contados.
En uno de sus paseos por el centro asistencias llega al techo, en donde se encuentra con una extraña criatura: una mujer pájaro (la pájara, como él dice)
Impresiones generales
Desde el primer momento nos damos cuenta de que estamos ante un libro diferente a cualquiera que hayamos leído antes. Es bastante complicado catalogar este libro dentro de un género, porque mezcla bastantes. Podríamos decir que calza en el realismo mágico, pero es demasiado fantástico para eso. ¿Romántico? Quizá. ¿Fantástico? Probablemente. Aquella mezcla heterogénea al comienzo atrae, pero finalmente me saturó un poco. 
Dejando de lado el género del libro notamos otra cosa al inicio de la novela: el estilo narrativo del escritor. Muy sensible, muy metafórico, muy delicado. El escritor, usando un lenguaje simple, decora el texto de forma muy interesante. A veces se torna demasiado empalagoso, o se pierde en conclusiones poco importantes para la novela, sin embargo, finalmente, su estilo es agradable, y diferente. Aquello es un mérito bastante grande, puesto que son pocos los escritores que definen un estilo en su tercera novela. Me imagino que los otros libros de Mathias Malzieu siguen la misma línea narrativa. 
Los personajes son variados, sin embargo esto no quiere decir que congenien con el lector. En lo personal no me agradó mucho el protagonista, Tom. Lo encontré demasiado forzado, poco natural e inverosímil. Vale, que seres vivos mitad humano mitad pájaro no pertenecen a la realidad, pero las características de la personalidad me parecieron como fluidas.
El libro nos sitúa en distinto escenarios, todos enmarcados en el hospital, generalmente. No es, en ningún caso, maestro de la descripción, pero salva con su talento y no nos deja con un mal sabor en la boca. Los lugares a los que nos tiene que transportar están bien constituidos y nos imaginamos en ellos. Un lugar bastante curioso es el nido de la pájara, el cual se recrea en nuestras mentes con notable facilidad. 
 Creo que estoy siendo un poco duro, pero la novela se me antojó bastante extraña en algunos, y me esperaba más del libro. Sin embargo no puedo negar que pasé un rato bastante agradable.
150 páginas de metáforas y reflexión
Ya les comentaba que la novela estaba plagada de metáforas. Para ilustrar más este punto retomaremos ciertos aspectos de la trama.
Cuando Tom se encuentra con la pájara, llamada Endorfina, queda fascinado. Una criatura que cumple todo lo que desea para sí mismo. Inevitablemente se enamora. Aún queda algo más para que la trama se desate totalmente. La pájara le propone un trato: “Yo puedo convertirte en pájaro y curarte (se refiere a su enfermedad), aunque tendrás que asumir todas las consecuencias. Para activar su metamorfosis tienes que hacerme el amor” Debo reconocer que me impactó bastante esto, porque ambos son especies distintas y… bueno, no creo que sea necesario hablar más de eso para que comprendan. El punto es que el libro es extraño.
La pájara es en realidad una “mujer-pájaro”, porque puede transformarse en ambas especies a voluntad. El problema de la transformación de Tom es que, una vez ave, no podrá retornar a su forma humana, porque esta morirá debido al cáncer. Se presenta entonces una disyuntiva, porque para ser lo que siempre quiso ser tendrá que renunciar a muchas cosas, entre ellas su humanidad.
A través de las páginas reflexionamos sobre la salud, el amor, el deseo de ser otra persona, la fuerza de voluntad y la esperanza. Encontramos un mensaje esperanzador, estilo “esfuérzate por lo que quieres, para lograr obtenerlo”, pero con más rima. Tom está enamorado de aquella extraña criatura, ¿será capaz de iniciarse en su transformación? ¿Qué estamos dispuestos a sacrificar por lograr nuestras metas? 
Finalmente su decisión es fácil de anticipar, y el final del libro es bastante predecible; sin embargo, y a diferencia de lo que ocurre en otros libros, esto no empaña al libro en general.
Múltiples narradores en la historia
En el libro encontramos distintos narradores, y la mayoría comparte una cualidad: son personajes y hablan en primera persona. La mayor parte del libro está narrada por Tom Cloudman, pero comprenderán lo difícil que es narrar más adelante para una criatura que con suerte puede comunicarse con ruidos de ave. 
Encontramos también como narradora a Endorfina, pero no me gustó tanto su parte. Ella es más cursi, rozando lo irritante en algunos pasajes. Pienso que es necesario debido a las circunstancias, así que por eso no hablaré mucho más de ese punto.
Ya les decía que la forma de narrar que tiene el autor es novedosa, y probablemente suscitará múltiples reacciones en los lectores. Me recuerda a lo que sucede con Auster: o lo adoras, o lo aborreces; son pocos los que pueden estar en la línea media. Auster me gusta mucho, pero Malzieu me deja un poco indiferente.
Conclusión
Metamorfosis en el cielo es una novela diferente, entretenida, que se lee literalmente en un suspiro. Es ideal para una tarde en la que buscamos algo un poco más profundo, que nos haga plantearnos ciertas cosas. El estilo del escritor es curioso, muy delicado y prolífico también. La historia es encantadora, y seguramente nos toparemos con más de un personaje entrañable. Recomiendo esta novela, pero no encarecidamente. La brevedad del libro juega muchísimo a favor en el balance general del libro.
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