El juego de Ender (La saga de Ender I), de Orson Scott Card

No tenía presupuestado comprar este libro (lo incluiré en el próximo IMM).
Salí a comprar libros antiguos y, como no encontré lo que quería, me dirigí a la librería más cercana a “mirar”. No les cuento qué más compré, porque lo verán en el IMM siguiente. Solo les digo que ya había oído hablar de El juego de Ender, recibiendo muy buenas críticas. Así que en vista de que en la librería tampoco estaba otro que buscaba (Dune I), insistí en comprar algo de ciencia ficción y me llevé este, el primer libro de una gran saga escrita por el multipremiado Orson Scott Card.
Sobre el autor
Orson Scott Card obtuvo el premio Hugo 1986 y el Nebula 1985 con El juego de Ender, cuya continuación, La voz de los muertos, consiguió de nuevo dichos premios (y también el Locus), siendo la primera vez en toda la historia de la ciencia ficción que un autor los obtenía dos años consecutivos. La serie continuó con Ender, el xenocida e Hijos de la mente. En 1999 apareció un nuevo título, La sombra de Ender, seguido por La sombra del Hegemón, Marionetas de la sombra y La sombra del gigante. Finalmente, Ender en el exilio es una continuación directa de El juego de Ender.
También han sido un gran éxito su serie sobre Alvin Maker, el Hacedor, iniciada con El séptimo hijo, y la llamada Saga del Retorno, iniciada con La memoria de la Tierra.
El juego de ender 
El juego de Ender, junto al marcapágina de Isi que usé en esta lectura.
 
Aclamada por muchos como un clásico de la ciencia ficción, El juego de Ender es el comienzo de una saga impresionante, escrita por un autor de éxito y renombre mundial.
Ender Wiggins es un niño de seis años, tercer hijo de una pareja en un mundo donde la descendencia está limitada a dos hijos. Ender es reculado para ser adiestrado en la Escuela de Batalla, una estación espacial donde los niños superdotados son preparados desde su infancia para dirigir la próxima guerra.
Ender es especial. Además de ser superdotado (al igual que sus otros dos hermanos), posee un temperamento ideal para ser el futuro comandante que guía a la Tierra hacia la victoria sobre los Insectores, una raza de extraterrestres que se comunican teletáticamente y que pretende destruir a la raza humana. Los Insectores ya han atacado a la tierra en otras dos oportunidades: la primera y segunda Invasión, con resultados catastróficos. Ender, entonces, es la última esperanza de la Tierra.
La novela, más allá de ser una obra “clásica” de la ciencia ficción, representa múltiples situaciones con un cariz psicológico muy interesante sobre el cual reflexionar. La manipulación, la ira, la frialdad, el miedo a lo desconocido y la envidia son fundamentales en el desarrollo de la trama. Al principio sentía que estaba leyendo una novela infanto juvenil, por la forma de narrar que tiene el autor; pero con el pasar de las páginas me percataba de que era más profundo que eso. Pues, para que Ender sea exitosamente preparado para la guerra, los superiores y los altos mandos tendrán que manipular su entorno.
Lo primero que advertimos al leer el libro es la atmósfera cruda. La infancia de Ender fue arrebatada tempranamente, y no me refiero a ser reclutado por la Escuela de Batalla. En casa convive con otras dos personas superdotadas: su hermano, Peter; y su hermana, Valentine. El primero de ellos se enfoca siempre a la maldad, a la dominación y al sometimiento. Ha amenazado de muerte a sus hermanos en reiteradas ocasiones, y lo peor es que Ender sabe que la cosa va en serio. ¿Envidia? Quizá. Sin embargo no todo es malo en su infancia. Si bien sus padres tampoco lo tratan como deberían, cuenta con el cariño y la comprensión de su hermana Valentine, quien lo apoya otorgándole la calidez que necesita. Es esto lo que más lamenta Ender una vez que es apartado de la Tierra.
Como les decía, las máximas autoridades manipulan a Ender durante su estancia en la Escuela de Batalla. Puesto que necesitan a alguien frío, desalmado y calculador como comandante, privan a Ender de la calidez necesaria. Desde el principio le suministran cuidados especiales a la vista de todos, para que se gane el odio de sus compañeros; después lo tratan con desdén, para que aprenda a valerse por sí mismo. Sufre bullyng, la envidia de sus compañeros y el odio de los comandantes menores. Pero son pocos los que se atreven a causarle daño directamente. Los valientes que lo intenta terminan lamentándolo. Usando su fuerza física y su ingenio logra vengarse siempre.
Ender, sin percatarse, renuncia a una vida humana, para demostrarle a todos que sí es capaz de llegar alto, muy, muy alto. La sensación que nos provoca es la de desdicha, tristeza e inteligencia. El paso de niño a líder es rápido y cruel, desalmado a todos los efectos. La personalidad hermética será la única fortaleza que lo ayudará a no caer en la depresión, cosa que se perfila como inevitable en su formación. En vez de exteriorizar sus sentimientos (tal y como lo haría un niño de 6 o 7 años), Ender se ve obligado a comprender los pensamientos de quienes lo rodean, con el fin de adquirir cierta ventaja sobre ellos.
La formación militar de Ender es lo más importante dentro de la historia. El único escape que tiene de ella es un juego de ordenador de fantasía (la razón del título del  libro), que inevitablemente es intervenido por los altos mandos para fortalecer su carácter. Atrapado en un mundo de manipulaciones Ender solo tiene un objetivo.
Dejando de lado los aspectos más psicológicos de El Juego de Ender, se encuentra el interesante universo científico que se crea en este libro.
Como los niños de la Escuela de Batalla no pueden participar en batallas reales durante su formación, utilizan un sofisticado sistema de simulación que los entrena en los distintos escenarios posibles para luchar. Todo está sumamente controlado: desde las condiciones del suelo hasta las posibilidades de movimiento sin gravedad. Lo anteriormente mencionado se sustenta, además, en teorías científicas y nuevas leyes de la física. Después de todo la ciencia ficción se basa en eso: mostrar posibles escenarios futuristas basados en las concepciones humanas.
La política está también presente en la novela. En un mundo futurista debe haber un sistema de gobierno sólido y justo, que una a la gente en tiempos de crisis con otras razas extraterrestres. Si bien ciertos pactos de la historia siguen vigentes en el Juego de Ender, las áreas geográficas afectadas son diferentes. Las críticas a este sistema no se harán esperar, y causarán una revolución en cuanto a la forma de gobierno en la tierra. Las opiniones de dos figuras muy cercanas a Ender serán las predominantes en un mundo represivo.
Los personajes son sólidos y bien delineados, con perfiles psicológicos muy bien trazados. Todos irán evolucionando a través de las páginas, para bien o para mal; y tendrán que aprender a sobrellevar de la mejor manera posible la situación en la que se encuentran.
Las descripciones también son muy interesantes. En un mundo futurista es necesario que el lector se ambiente de buena forma para que no se sienta perdido. Si bien la forma de describir que tiene el autor no es magistral, es detallada y amena, gracias a un uso del lenguaje simple y prolijo. Cada escenario está bien presentado y bien expuesto al lector.
Nunca presento extractos de otras reseñas, pero el que les ofrezco a continuación me pareció muy interesante y digo de destacar. La novela ha presentado múltiples lecturas con el paso del tiempo, una de ella la siguiente:

Sin embargo, ya en esta obra se advierte la obsesión de Card por conformar una personalidad vital paralela a la de un Jesucristo moderno: Ender tendrá seguidores, muchos enemigos, e incluso un Judas en la persona de Bonzo Madrid, compañero de la Escuela que, como el Mesías, deberá morir para que el destino se cumpla.
Héctor Ramos, en bibliópolis.

Ciertamente se podría decir que la novela está adelantada a su época, guardando las proporciones y limitándonos al área de la ciencia ficción. Si hubiese sido publicada en la actualidad, año 2012, siglo XXI, seguramente no habría causado tanta sensación, y no habría sido algo más que un best seller de gran calidad. Sin embargo la historia de Ender (basada en un relato que el autor publicó antes de escribir las novelas) fue ideada a mediados de los años 70, y representó una revolución en la rama literaria de la ciencia ficción.

En resumen, la novela se lee rápido. La trama está muy bien estructurada, con interesante giros y sorpresas. Está narrada de forma amena y dinámica, y recuerda vagamente al estilo de escritores juveniles. Más allá de presentar una posibilidad futurista (ciencia ficción…), El juego de Ender presenta una historia humana y reflexiva, que invita al lector a pensar en temas de importancia en la humanidad, como la política, la religión y, por sobre todo, las personas…. 

La novela es parte de una saga, cómo no. Por lo que he podido leer en la web la calidad va decayendo, y es que el inicio fue brillante. El primer y segundo tomo de la saga fueron multipremiados. Pero ahora les comento los premios de este libro: Recibió el premio Hugo y el Nébula, siendo el primer autor en recibir ambos galardones en dos novelas consecutivas.