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Este año tomé clases en un Preuniversitario, además del instituto, y cerca de allí (específicamente, camino al recinto) hay una librería. Oh, madre de las tentaciones. Inevitablemente paso por el escaparate todas las semanas, y me entero de las ofertas, y la tarjeta de socio de la tienda exclama y grita en mi bolsillo. De esa forma compré la novela de Dickens que enseñaré más adelante y otros títulos más 😉

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Como pueden ver, hay muchos tochos. Soy un fanático de los libros grandes, como comenté en mi primer book tag. Ahora, las fotos individuales.

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  • La mancha humana, de Philip Roth

Me han encantado las novelas que he leído de este escritor norteamericano, toda una leyenda de las letras. Merodeando por el mercado persa me encontré con este libro en un stand de textos de segunda mano. Estaba en perfectas condiciones debe estarlo, pues para que yo compre un libro de segunda mano… y a un excelente precio. Tiene como protagonista al alter ego del autor, Zuckerman, y es el último volumen de la Trilogía Americana. Ahora bien, no sé si estos libros se pueden leer de forma independiente. Si alguien lo ha leído, le pido que me ayude.

Tenía muchas ganas de leer algo de Bolaño, así que compré en la recién mencionada librería esta novela corta que cuenta con tintes de novela negra y sumerge al lector en los aspectos primordiales del universo literario del autor. Todas mis impresiones están en la reseña que hice del libro, unos días atrás.

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  • Vineland, de Thomas Pynchon

Hace unos días tuve un ataque de histeria con este libro. No estaba comprendiendo absolutamente nada, y lo que es peor: no sentía la profundidad en la prosa de uno de mis autores preferidos. No sé qué sucedió. Claramente lo volveré a intentar, pues no abandonaré a mi adorado Pynchon tan fácilmente. Menos aún si pretendo leer su novela más importante: El arco iris de la gravedad.

  • Hablemos de langostas, de David Foster Wallace

Una colección de ensayos y artículos periodísticos (brillantes, delirantes, increíbles) de uno de los autores posmodernos más revolucionarios de la literatura norteamericana. Su colección de cuentos La niña del pelo raro (reseña pendiente) me encantó, así que decidí repetir con el autor. Foto especial para una de las portadas más originales que he visto:

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AQUÍ HAY UN ERROR. EN REALIDAD LUNAR PARK YA LO ENSEÑÉ EN OTRO IMM, ME CONFUNDÍ Y EN VEZ DE ESTE LIBRO DEBERÍA ESTAR LA PIEL FRÍA, QUE NO APARECIÓ EN LA FOTO GRUPAL PERO SÍ LO HARÁ MÁS ADELANTE.

  • Glamourama, de Bret Easton Ellis

Controvertido. Así describen muchos blogueros a este autor, creador del psicópata de American Psycho. La novela me llamó la atención. Habla sobre el frívolo mundo de los modelos, y de repente surgen conspiraciones de terroristas. Pura diversión.

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  • Grandes esperanzas, de Charles Dickens

Oliver Twist me encantó. Estaba buscando una novela del autor victoriano por excelencia cuando, por casualidad, pasé por el frontis de la librería, y vi que estaba éste en oferta. La edición es preciosa, la letra es cómoda de leer y la portada es excelente. Es bastante largo, así que no creo que lo lea pronto, sin embargo, que conste que le tengo muchas ganas.

  • La Piel Fría, de Albert Sánchez Piñol

Mi tío, autor del interesantísimo blog Batecs Classics, me comentó sobre una novela bastante particular de este autor catalán. Se llama Pandora en el congo, y lamentablemente no está en el catálogo de la editorial en Chile. Pero sí está éste libro, y sin pensarlo dos veces lo compré. Es una novela de ciencia ficción (o sobrenatural, la verdad es que no lo sé a ciencia cierta) y encontré comentarios muy positivos de ella. Una lectura perfectamente invernal para estas vacaciones.

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Dos novelas para el desafío de lecturas en inglés que propuso Isi a principio de año, en el cual voy con bastante retraso. Espero ponerle al día con estas lecturas, que se ven muy interesantes y que han tenido muchísimo éxito en todo el mundo. Sobretodo Life of Pi, ganadora del Man Booker y adaptada al cine recientemente. Me descargué este libro también al Kindle porque así puedo ir consultando en el diccionario cada palabra desconocida. La otra novela, The children of Men, es una historia de ciencia ficción que también tiene una pinta muy interesante.

2012, año de buenas lecturas.

Se acaba el año, y además de hacer un balance general de lo que fue mi vida durante los 365 días de este 2012, corresponde hacer un análisis de este variado año lector. Además de descubrimiento de autores y verdaderas decepciones con otros viejos conocidos, este año destacó por muy buenas lecturas, en palabras generales. Sin embargo también me encontré con chascos. Acompáñenme en este recuento lector 2012.

TOP 10 DE LIBROS 2012

10. EL OCHO, de Katherine Neville. Una compleja trama, que no decae en ningún momento, y que atrapa al lector desde el comienzo. De reelectura obligatoria (porque espero este año leer su continuación, El fuego), esta novela es un verdadero clásico del best seller.

9. EL PERFUME ,de Patrick Süskind. Es poco lo que se puede decir de esta novela, una verdadera obra maestra de los sentidos. Si no terminas sintiendo millones de aromas nuevos, es porque no leíste bien la novela, sinceramente. Con un protagonista complejo, al que adoramos pese a su atrocidad, El perfume representa

8. SALEM’S LOT, de Stephen King. Un clásico del género vampírico, una novela aterradora sobre extraños sucesos ocurridos en un pueblecito de Maine, y una visión sobre las conductas en zonas rurales de Estados Unidos. En la relectura de este libro encontré múltiples detalles que pasé por alto en la primera lectura, y en la adicción que me atacó lo leí en un par de días. Estos son los vampiros que me gustan…

7. ANIMAL FARM, de George Orwell. Una novela metafórica, demoledora, breve e increíblemente honesta. Una mirada diferente a la revolución rusa…y a la condición humana. En esta parodia del poder, disfrazada como cuento de animales, George Orwell nos da un ultimátum.

6. KAFKA EN LA ORILLA, de Haruki Murakami. No pongo este libro más arriba del listado (o, técnicamente, más abajo) porque todavía hay cosas que mi obtusa mente no acaba de comprender en relación a esta novela. Hay una cosa que sí es segura: repetiré de todas maneras con este autor.

5. LA SAGA DE LOS LONGEVOS, de Eva García Sáenz. Cuando la escritora me ofreció su libro para reseñar, y leí la sinopsis que ella misma proponía, no pude evitar sentirme fascinado por su argumento. Una vez terminado el libro la sensación prodominante es alegría. Alegría por el final, alegría por haber descubierto el libro, y alegría por haber aprendido muchas cosas. La novela está increíblemente bien documentada, y tiene un ritmo genial que no decae. Eva García Sáenz tiene un futuro arrollador como escritora. No lo había mencionado antes (en esta entrada)… ¡esta es su primera novela! Que se prepare el New York Times Best Seller Book list 😀

4. EL JARDÍN OLVIDADO, de Kate Morton. Pueden decir muchas cosas de este libro: que es un simple best seller, que fue hecho para vender, ¡lo que quieran! A mí me encantó la historia, el estilo de la autora, todo. La sensación de amor a los libros que se transmite en cada página me tenía encantado. La prosa de la escritora es más que la de una simple bestseller writer, así que anímense con esta novela, que de seguro los enganchará inmediatamente.

3. INDIGNACIÓN, de Philip Roth. Otro de los autores que descubrí este año, con una de sus más recientes obras: Elegía. Sin embargo después me aventuré con esta novela, un magnífico retrato de la situación de los jóvenes que se debatían entre servir a la patria en la guerra de Corea o servir a una sociedad que no sabe lo qué les exige.

2. EL NOMBRE DEL VIENTO, de Patrick Rothfuss. El autor es un mago de las palabras, y no porque nos presenta una novela de fantasías. Es diferente a muchas otras novelas del género, y me encantó.

2 – bonus. JUEGO DE TRONOS, de George R. R. Martin. Este año releí esta gran novela de fantasía épica. En un párrafo no alcanzo a mencionar todos los aspectos que me gustan de esta novela, así que los invito a leer la reseña. Agrego este  bonus al top 10 porque… bueno, si han leído esta novela saben lo increíble que es 😀

1. TORMENTA DE ESPADAS, de George R. R. Martin. Son muchos los lectores de la monumnental saga Canción de Hielo y Fuego los que aseguran que este es el mejor libro de la saga (hasta ahora). Para mí, que aún no termino el volúmen 4, esa afirmación me identifica. Durante sus más de 1000 páginas el lector no hace más que sufrir, emocionarse, histerizarse, llorar, sufrir nuevamente, y un largo etc después. Qué manera de unir tramas, crear universos y perfilar personajes. Con qué letalidad da golpes de efecto y mata a cualquier cosa que se mueva en pos de la trama. Solo una gran mente podría haber creado este universo, por su complejidad, profundidad e imaginación. La mejor novela del año que leí este 2012, sin duda alguna.

Como este año ha sido tan fructífero en cuanto a grandes lecturas, fue necesario hacer una selección sobre la cantidad de libros 5/5. Pero, como soy un blogero eficiente, agrego aquí la lista completa de libros valorados 5/5, quizá encontrarán algunas recomendaciones para este 2013 que se avecina.

1. EL OCHO, de Katherine Neville

2. KAFKA EN LA ORILLA, de Haruki Murakami

3. EL JARDÍN OLVIDADO, de  Kate Morton

4. LA SOMBRA DEL VIENTO, de Carlos Ruíz Zafón

5. EL NOMBRE DEL VIENTO, de Patrick Rothfuss

6. EL RAPTO DEL CISNE, de Elizabeth Kostova

7.EL JUEGO DE ENDER, de Orson Scott Card

8. SUNSET PARK, de Paul Auster

9. OLIVER TWIST, de Charles Dickens

10. LOS JUEGOS DEL HAMBRE, de Suzanne Collins

11. EN LLAMAS, de Suzanne Collins

12. EL PERFUME, de Patrick Süskind

13. SINSAJO, Suzanne Collins

14. CIUDAD DE CRISTAL, de Paul Auster

15. ANIMAL FARM, de George Orwell

16. EL EXTRANJERO, de Albert Camus

17. CHOQUE DE REYES, de George R. R. Martin

18. LA SAGA DE LOS LONGEVOS, de Eva García Sáenz

19. ELEGÍA, de Philip Roth

20. INVISIBLE, de Paul Auster

21. TORMENTA DE ESPADAS, de George R. R. Martin

22. ENSAYO SOBRE LA CEGUERA, de José Saramago

23. CUANDO TODO CAMBIÓ, de Donna Milner

24. LA CASA DE RIVERTON, de Kate Morton

25. EL MISTERIOSO CASO DE STYLES, de Agatha Christie

26. SALEM’S LOT, de Stephen King

27. INDIGNACIÓN, de Philip Roth

¿Malas lecturas? Sí, creo que unas cuantas, sin embargo ya ni recuerdo cuáles fueron, y creo que es mejor dejarlo así. Espero que este 2013 venga cargado de buenas lecturas, mejores que las de este año, si se puede.

Antes de terminar el año, un par de palabras más: espero que este venidero año sea estupendo para todos ustedes, lleno de éxito y logros; y, por qué no, ¡de muchos y buenos libros! Un abrazo a todos y…

La visita al maestro, de Philip Roth

Compré ese libro en mi segundo día en España. Pasaba por una librería y encontré esta edición que contiene los cuatro textos de Zuckerman encadenado, y no pude decir que no. Había leído otros dos libros de Roth previamente: Elegía e Indignación, ambos increíbles, los cuales me convencieron de que este escritor es un grande de la literatura norteamericana. De forma amena y con temas poderosos el autor juega con los personajes y mantiene la novela elevada en un gran nivel desde la primera letras hasta el punto final, ofreciéndonos diálogos y reflexiones memorables que dejan pensando largamente al lector. Esta novela, uno de sus primeros trabajos, no es la excepción. Esta es la primera historia de su personaje más importante: Nathan Zuckerman, el escritor que protagoniza varias de sus novelas, incluyendo sus dos trilogías principales: Zuckerman encadenado y Trilogía Americana. Dicen que es un alter ego del autor. Quizá así sea. Lo que sí puedo afirmar es que es un personaje muy potente y bien desarrollado. En esta novela él es quien nos cuenta la historia, una historia de cómo conoció a su héroe literario en los inicios de su carrera como escritor.

Título: La visita al maestro (Zuckerman encadenado, libro 1)
Autor: Philip Roth
Páginas: 120
Editorial: Circulo de lectores.
ISBN: 978-84-672-5217-0 (edición Zuckerman encadenado, que contiene los 3 libros más un epílogo especial)

Impresiones:

Comenzamos la novela con un Nathan Zuckerman en vías de convertirse en el escritor que será, subiendo a la casa de E.I. Lonoff, uno de sus más grandes admirados en la literatura. Mientras estudiaba encontró los textos de aquel escritor, y luego de escribir un relato sobre la disputa provocada por la herencia de su tía se encuentra en el panorama literario norteamericano como una joven promesa de la literatura. Al revelar su visión del mundo judío en Estados Unidos se ganó el leve desprecio de su familia, sobretodo de su padre, quien piensa que arruinó a su familia con aquella historia, pues pinta a los judíos como unos maniáticos del dinero sin escrúpulos.

Lonoff, no obstante, piensa que Nathan es un escritor con una prosa poderosa, con carácter, y precisamente por eso le permite entrar a su casa: se siente “asombrado” ante su  honestidad en el papel.

En la casa de Lonoff, no obstante, las cosas no son tan perfectas como Nathan habría imaginado. Lentamente comienzan a surgir detalles de la vida del escritor que condicionan tanto su obra como su personalidad. Se hacen notorias (en Lanoff) las difíciles relaciones con su mujer, su complicada y pulcra personalidad, su “alsoasícomo” affair con una chica, joven promesa de la literatura, quien guarda un cierto parecido a Anna Frank, y la extraña e incómoda posición que guarda como escritor. Aquí comienzan a surgir temas que trascienden las páginas del libro. Como se nos anuncia en la contraportada, esta novela corta contiene algunos de los temas más importantes de la obra del escritor.

Muchos de los lectores que frecuentan este blog seguramente se habrán propuesto (de forma seria o no) convertirse en escritor. Quizá, uno de los mayores sueños de los que leemos es llegar a escribir nuestros propios libros. Si Ciudad de Cristal nos presentaba reflexiones que los aspirantes a escritor de novelas policiales o negras debían recoger, La visita al maestro nos entrega claves sobre “la literatura seria” que resultan tremendamente interesantes de analizar. A través del personaje de Lanoff, Philip Roth presenta a una imagen de escritor académico que quizá pocos tienen en cuenta. Las vidas que ha creado a través de la tinta han mermado su personalidad. Es un ser frío, calculador, de palabras escuetas pero poderosas, cuyas relaciones personales se trazan siempre pensando en qué espera alguien intelectual de él. Ese es uno de los aspectos que más critica su mujer.

¿Cuál es la labor del escritor en el mundo actual? ¿Denunciar la hipocresía de la sociedad? ¿Expresar su mundo interno? Lanoff ofrece una visión muy particular sobre la primera pregunta, pese a no responderla de manera tajante. Nathan Zuckerman plantea una realidad al mundo judío norteamericano y se imagina así mismo  como alguien que habla con la voz de la razón sobre su pueblo. Cuando su familia le recrimina sobre los dichos de sus relatos él responde que es ficción, nada más; sin embargo para él la ficción representa algo mucho más importante.

Luego del relato sobre la herencia se plantea al lector una reflexión bastante interesante: la condición de judío en norteamérica, pero llevado a otro nivel: qué hubiera pasado si una de las más importantes figuras de la literatura relacionada con el judaísmo estuviese viva, dispuesta a contar su testimonio. Estamos hablando de Anne Frank, encarnada por la “becaria” de Lanoff. Esta reflexión se presenta cuando… bueno, si les digo cómo se nos presenta esto les arruinaría uno de los puntos centrales de la trama. Con decir que es uno de los pilares fundamentales de La visita al maestro bastará.

Philip Roth tiene una facilidad particular que hace de sus novelas grandes obras. Desde el primer párrafo eleva su prosa a un nivel particular que mantiene durante el resto de la narración, sin decaer en ningún momento. No hay puntos muertos, momentos sin sentido, o relleno. No obstante no tiene un estilo denso o inasequible, sus novelas son fáciles de leer, con un estilo rápido y certero. La trama está hilvanada a la perfección, y se desarrolla manteniendo una estructura determinada de tres partes. Vislumbramos el final cuando los acontecimientos se comienzan a tensar, y la liberación parece inminente.

Conclusión

Un imprescindible para los seguidores de la literatura norteamericana, y para los lectores de Philip Roth. Esta obra nos presenta los orígenes de uno de los personajes más importantes de la obra de este autor, Nathan Zuckerman, y se comienzan a perfeccionar los elementos de la tragicomedia que aparecerán en muchas de sus obras. Los hilos argumentales también vuelven en otras obras. Una novela corta totalmente recomendable, ideal para iniciarse en este gran autor, ahora un clásico de la literatura contemporánea de Estados Unidos.

Valoración

4.5

Indignación, de Philip Roth

Vuelvo con otro Philip Roth, en menos de un mes. Y no es para menos: las novelas del norteamericano son increíbles. Con un lenguaje simple y fluido invita a reflexionar sobre distintas cosas, mientras deleita al lector con un fino y elaborado sentido del humor cargado de ironía. En esta novela nos encontramos con el mismo Roth de Elegía, pero con un Philip distinto. ¿Me explico?  Probablemente no. Quizá después de la reseña se aclare un poco mi punto.

(La imagen del libro, que debería estar aquí, queda pendiente. El cargador de imágenes de blogger, paradójicamente, no carga. Además, llevo más de una hora terminando algunos párrafos porque el editor de entradas tampoco carga correctamente. Mis disculpas.)

Una poderosa aportación acerca del impacto de la historia y la represión en la vida de un individuo vulnerable. La nueva novela de Philip Roth.

La vigésimo novena novela de Roth cuenta la historia de la educación de un joven judío, hijo único de una familia de carniceros kosher del Newark de la década de 1950. Tentado por las oportunidades que le depara el futuro y asfixiado por las estrambóticas restricciones de un padre excesivamente aprensivo, decide trasladarse a una universidad luterana de Ohio, donde deberá enfrentarse al antisemitismo, a la represión sexual y a la amenaza que plantea sobre los jóvenes del país la necesidad de reclutas para la guerra de Corea. Una historia íntima de inexperiencia, imprudencias, resistencia intelectual, descubrimientos sexuales, coraje y terror. 


Lo primero que debo comentar antes de que lo olvide es lo siguiente: al leer Indignación, inevitablemente a mi mente llegaron recuerdos de El extranjero, de Albert Camus. La forma de narrar y de desarrollar la historia, en la cual el joven comienza a replantearse (quizá Merseult no tanto…) ciertos aspectos de sus existencia sin llegar finalmente a una epifanía específicamente importante. Marcus es un tanto apático respecto a los aspectos de la vida de un joven normal: intenta mantener a flote su carrera como universitario tanto para mostrarse su poderío a sí mismo como para mantenerse alejado de los problemas de casa. En ese ambiente interno comienza a toparse con las primeras incursiones en la realidad, llegando a un desenlace quizá no tan inesperado como el de El extranjero, pero igual de interesante. 
Recurriendo nuevamente al comentario poco claro del principio, aquí se muestra otra faceta que según muchas fuentes constituye la esencia de muchas obras de Roth: el desarrollo de la juventud y la exploración de los instintos sexuales. Al comienzo de Indignación me encontré con una interesante reflexión sobre la naturaleza sexual que, según el autor, predomina entre los universitarios de la época; en donde el autocontrol mantiene una purga con el deseo de liberación. Además, la sociedad mantiene una visión un tanto hipócrita de los encuentros sexuales, a opinión de Roth, como dice en el siguiente extracto: 

Puesto que la evolución aborrece las caricias que no llevan al climax, el código social imperante podía ser físicamente insoportable. 

La sociedad claramente no ve el sexo como un acto, si no más bien como un rito cargado de emociones que, de no presentarse de tal manera, se convierte en sucio. Sin embargo, es la misma sociedad la acomplejada más adelante, según se reflexiona con el libro de Roth. Al parecer gran parte de su obra analiza la visión social del sexo.
Marcus es un estudiante pródigo: saca buenas notas, es esforzado, practica deportes y ayuda a su padre en la “empresa” familiar. Sin embargo el contexto histórico que lo rodea, la situación de la Guerra de Corea, remecerá su existencia de forma radical. Su padre, carnicero judío, considera que la realidad se ha vuelto turbulenta, que el peligro se encuentra acechante en cada esquina, y que su hijo puede ser víctima de una casualidad, una casualidad fatal que acabe con su vida.  En esa obsesión que lentamente se desarrolla en su mente, carcomiendo su racionalidad, comienza a crear roces con su hijo. En el fondo le exige se un buen estudiante, un hombre correcto y respetuoso, pero a la vez seguro de sí mismo y emprendedor, sin embargo no lo ayuda a lograr estas metas: es sobreprotector en exceso, y obsesivo con el dónde podría estar Marcus.

En Indignación nos encontramos con una historia determinada por la historia. Los acontecimientos que azotan a Estados Unidos determinarán y harán cambiar a los protagonistas, quienes, sin darse cuenta, comenzarán a formar roces entre ellos que desembocarán de mala manera. El ejemplo más claro de esto es lo sucedido con el padre de Marcus, como les decía más arriba.

¿Cuál es la forma más exultante de libertad humana? ¿Cómo nos podemos manifestar en plenitud? Indignándonos, reflexionando sobre lo que nos rodea e indignándonos. Es ese el ideal que comienza a desarrollar Marcus quien, dentro de la universidad, descubrirá lo que realmente es el mundo real, y no conforme con él, y lejos de intentar cambiarlo, intentará mantener a flote su propia existencia evitando que sea destruida por otros. ¿Qué pensamos de las convenciones sociales? ¿De los cánones que nos imponemos e imponen otros?

Atrapado entre su padre, la universidad, la sociedad, el rector y sus propios sentimientos, las más mínimas trivialidades le harán replantearse toda su existencia. Partiendo por lo que significa salir con una mujer psicológicamente inestable, hasta la presión de un rector universitario que lo mira con cierta condescendencia y espera poder expulsarlo, Marcus tendrá que afrontar que, si quiere abandonar la seguridad de su hogar, deberá convertirse en un hombre y tomar sus propias decisiones.

Me gusto mucho los momentos en los que el protagonista monologaba consigo mismo sobre distintos aspectos trascendentales de la vida. Ateo empedernido, en una universidad católica, sufría ante la filosofía eclesiástica (suena a alguien que conozco…) que era obligado a escuchar casi a diario. Un pasaje muy interesante es el siguiente, en el cual Marcus reflexiona sobre lo que para muchos jóvenes es una trivialidad. No diré cuál es la trivialidad, porque quizá rompería un poco en la sorpresa que se llevará el lector al leer el libro.

¿Será esta la finalidad de la eternidad, rumiar una y otra vez sobre las nimiedades de esta vida? ¿Quién habría imaginado que uno tendría que recordar constantemente cada momento de la vida hasta en su más minúsculo componente? ¿O acaso este más allá sea tan solo el mío y, de la misma manera que cada vida es única, así también lo es la otra vida, cada una de ellas una huella dactilar imperecedera de un más allá distinto a cualquier otro? (…) No solo estás encadenado a tu vida mientras la vives, sino que sigues atado a ella cuando te has ido. O, una vez más, tal vez eso solo me ocurra a mí. 

¿Qué piensan ustedes ante esta idea? Atascamos nuestra vida pensando en tonterías intrascendentes, para luego, quizá, solo quizá, seguir de la misma manera por el resto de la eternidad.

¿Habría sido la muerte menos aterradora si hubiera comprendido que no es una interminable nada, sino que consiste en memoria que medita durante eones sobre sí misma? Aunque quizá esta eterna rememoración sea una antesala del olvido. 

(Página 50)

En esa página se carga casi todo el pensamiento del personaje, aunque también continúa por muchas otras más. Podría copiar diez páginas, porque es tan estimulante la reflexión que ofrece Marcus que dan ganas de compartirla con mucha más gente.  

Finalmente será víctima de sus propias elecciones. No, no es un spoiler, es más bien un comentario sobre el desenlace, perfecto nuevamente. Pocos autores sostienen una historia a este nivel, con una estructura que no decae e invita a la reflexión con ideas sencillas, y alcanzables para todos.

La narración es como en Elegía: simple, directa, sin tanta tontería de adorno que solo sirve para entorpecer la lectura. Roth habla, habla como un sabio, y eso lo plasma en sus novelas mientras intenta entregar conocimiento sobre la vida. Utiliza recursos anacrónicos a la perfección, y se maneja en el narrador de primera persona del pasado. Una voz versátil, una prosa fuerte, personajes profundos que se definen en pocas páginas y acontecimientos tan únicos como cotidianos, son los ingredientes de esta gran novela, del americano ganador del pasado Premio Príncipe de Asturias.

¿La recomiendo? Sí, de todas maneras.

5/5

Elegía, de Phillip Roth

Elegía es uno de esos libros que compramos los lectores sin saber nada del autor que los escribe. Claro, sabía quién es Phillip Roth, sin embargo nunca había leído un cuento o un relato suyo. Me lancé a la lectura de esta prodigiosa y profunda novela corta, llena de reflexiones universales y pensamientos que identificarán al lector, escrita con un lenguaje tan simple que, al final, el lector no sabe cómo se construyó una historia tan potente con palabras que todos usamos día a día. 

Antes de comenzar con la reseña, y como no he comentado nunca un libro de Phillip Roth en el blog, creo que es ideal mostrarles la biografía editorial, para que conozcan un poco más sobre este gran escritor. 

PHILLIP ROTH En 1997, Philip Roth obtuvo el premio Pulitzer por Pastoral Americana. En 1998 recibió la Medalla Nacional de las Artes en la Casa Blanca, la Medalla de Oro de Ficción, concedida anteriormente a John Dos Passos, William Faulkner y Saul Bellow, entre otros. Ha sido galardonado en dos ocasiones con el Nacional Book Award y el Nacional Books Critics Circle Award. Ha obtenido tres veces el PEN/Faulkner Award. En 2005 La conjura contra América recibió el premio de la Society of American Historians concedido a “la novela histórica sobresaliente en 2003-2004 sobre un tema histórico norteamericano”. Recientemente Roth recibió los dos premios más prestigiosos del PEN: en 2006 el PEM/Nabokov Award “a una obra de originalidad perdurable y absoluta maestría”, y en 2007 el PEN/Saul Bellow Award a los logros en la narrativa norteamericana, concedidos a un autor cuyo “nivel de calidad durante una carrera prolongada# le sitúa en el escalón más alto de la literatura norteamericana”. Roth es el único escritor norteamericano vivo cuya obra está publicando la Library of America en una edición completa y definitiva. Está previsto que el último de los ocho volúmenes vea la luz en 2013. En 2008 Literatura Mondadori publicó Sale el espectro. Ahora recupera Nuestra pandilla.



ELEGÍA La nueva novela de Philip Roth es una historia íntima y universal sobre la pérdida, el arrepentimiento y el estoicismo. El autor de La conjura contra América (Literatura Mondadori, 2005) desvía ahora su atención hacia la lucha crónica de un hombre contra la mortalidad. El destino del protagonista de la novela comienza con la primera y abrumadora confrontación con la muerte en las idílicas playas de sus veranos infantiles, pasando por los problemas familiares y los logros profesionales en su edad adulta, hasta llegar a su vejez, momento en el que se siente desgarrado al comprobar el deterioro de sus contemporáneos y el suyo propio. Creativo publicitario de éxito con una agencia de publicidad en Nueva York, el protagonista es padre de dos hijos de un primer matrimonio, que lo desprecian, y de una hija de un segundo matrimonio, que lo adora, además del amado hermano de un buen hombre cuyo bienestar físico despierta en él una amarga envidia y el solitario ex marido de tres mujeres con quien ha mantenido matrimonios desastrosos. Es, por fin, alguien que acaba siendo aquello que no quería llegar a ser. Elegía hace referencia a una obra de teatro alegórica y anónima del siglo XV, un clásico del antiguo drama inglés, cuyo tema es la evocación de la vida en la muerte.

Elegía nos cuenta algo que todos, todos los seres humanos pensantes, sentirán en algún momento: la reflexión sobre la vida, en los instantes finales de esta. El protagonista de esta novela no tiene nombre, y no lo necesita. Este hombre es exitoso, que en el fondo desea ser alguien correcto, alguien moral, alguien que viva una vida plena y digna de vivir. Sin embargo, con el pasar del tiempo, se dará cuenta de que en ese esfuerzo perdió la esencia de vivir. Pero para llegar a fijarse en eso, un hombre tiene que estar en el borde del abismo. Precisamente es una de las pruebas que el protagonista tendrá que enfrentar: el abismo entre la vida y la muerte. Operado entres ocasiones, cada una de estas tendrá un impacto determinado en su vida. En la primera intervención quirúrgica, siendo aún un niño, tendrá un encuentro con la muerte de otro, un compañero de habitación en el hospital. Comenzará entonces a darse cuenta de la vulnerabilidad de la vida, y de lo efímera que resulta. Las otras dos cirugías se enmarcarán en su adultez, y en cada una estará acompañado por una mujer distinta. Nuestro protagonista estuvo casado tres veces, tres intentos fallidos de emparejarse con alguien y convivir. 

La historia es breve, es una novela corta de poco más de 140 páginas. Precisamente por eso me pareció perfecto para estrenarme con Roth, porque en caso de que resultara pesado (a mi mente llegaron fragmentos de un texto que había leído hace tiempo, en el cual se decía que Roth es considerado uno de los más importantes narradores vivos de norteamérica) no me demoraría en terminarlo. Pero algo me impresionó profundamente de la extensión del relato: se me hizo corto, muy corto, pese a ya ser corto físicamente. Sufrí como no se imaginan, y es que el libro es un cúmulo de reflexiones y emociones que no dan tregua al lector. 

Elegía está escrita con una prosa peculiar. No sé cómo serán los otros libros de Roth, pero este se caracteriza por una prosa simple. ¿A qué me refiero con simple? A que usa palabras del vocabulario de todos, no abusa de metáforas adorno que solo entorpecen la lectura, no usa estereotipos baratos de narración, ni recursos de taller. Es una prosa Roth, no sé cómo llamarla de otra manera. Cada frase está porque tiene que estar, todo está perfectamente estructurado y maquetado, y, no obstante, todo resulta natural y fluido. La narración es bastante fría, describe de una forma parca todos los detalles del desarrollo interno del protagonista. 

Phillip Roth domina todos los aspectos de este relato, sin embargo destaca en uno por sobretodo: la temporalidad y continuidad de la narración. Avanza, vuelve, retrocede más y luego da cinco pasos al futuro (sin embargo todo tiene su continuidad determinada, desde la infancia hasta la muerte del protagonista) para luego retroceder ocho. Vale, no es así de violento, pero Roth domina a su gusto todo el relato sin enredar al lector. El escritor sostiene el relato en un nivel prodigioso de inicio a fin, con una humildad léxica potente en su significado, y agradable para todos los lectores. 

La vejez constituye al cúmulo de reflexiones como tópico principal. Con la vejez llega inevitablemente el arrepentimiento, porque al final del camino todos nos arrepentiremos de haber hecho algo… o de no haberlo hecho. Veremos cómo cambia la perspectiva de vivir en cada momento del protagonista, y lo contrastaremos con el deterioro físico del que será víctima. La vitalidad es un comportamiento, no una realidad, y el protagonista reflexiona sobre eso en los instantes finales. Luego del accidente de una de las mujeres más importantes de su vida, sentado en el teléfono esperando obtener más información, se percata de que la vida es una cronología de desgracias, atravesadas por todos (de distinta forma). Sus cercanos comienzan a deteriorarse, a morir, y el protagonista descubre aquellas desgracias antes que las propias. Cuando llegue el final de sus días será muy tarde para arrepentirse. No hay nada más que hacer. Las decisiones fueron tomadas, todo está hecho, nada queda sino la resignación, y la esperanza de que quizá, solo quizá, algo más queda después del deceso final.

De haber sido consciente del sufrimiento mortal de cada hombre y mujer a los que había conocido a lo largo de su vida profesional, de la dolorosa historia de pesar, pérdida, y estoicismo de cada uno, de miedo, pánico, aislamiento y terror, de haber conocido cada cosa que les había sido arrebatada, y que en otro tiempo había sido vitalmente suya, y la manera sistemática en que eran destruidos, habría tenido que permanecer junto al teléfono todo el día hasta la noche, haciendo otro centenar de llamadas por lo menos. La vejez no es una batalla, la vejez es una masacre. 

Las páginas finales son muy intensas, el lector sufrirá con las ideas del protagonista. Phillip Roth irradia sabiduría. 

Antes de terminar la reseña quisiera hacer un comentario sobre el título del libro en español, en comparación del título original dispuesto por Roth. En inglés, el título es Everyman (todo hombre), haciendo referencia a la universalidad de las vivencias y reflexiones del protagonista. Aquí, se hace referencia a una viejo drama inglés anónimo. Insisto en que el título en español debería haber sido el mismo que en inglés, a secas. El título es perfecto, y la gente que lee a Roth seguramente habrá captado también la idea. En el interior bien podrían haber puesto un (N. del T) explicando la permanencia del título en inglés. Pero bueno, el título en español es Elegía, para bien o para mal. ¿Conocen algún otro caso de cambio de título brusco?
Para terminar no creo que sea necesario hablar más de la admiración que me provocó Roth con esta novela. La recomiendo totalmente, es una obra increíble, muy bien lograda. Dramática, profunda, con un lenguaje muy accesible a todos, y con un protagonista que se encuentra, en distintas proporciones, al interior de todos nosotros. Por mi parte ya compré otro libro de Roth para seguir con su literatura.
Nota sobre los libros de Phillip Roth en Chile:

La edición de Indignación que compré esta semana, en Mondadori tapa dura, me costó $2990. Se ve un poco feo hablar de precios en la reseña, pero es un dato para que los lectores chilenos no dejen pasar. Habían otros libros del mismo autor al mismo precio, entre ellos el que les comenté hoy.