La habitación de Ámbar, de Steve Berry

Para la feria del libro (por el día del libro y el derecho de autor) del año pasado me preparé. Generalmente hay muchas ofertas y lanzamientos importantes, así que hay que llevar un poco más de efectivo. Precisamente este libro lo encontré en una de las ofertas de la editorial La Factoría de Ideas, a un precio realmente bajo. Lo he ido posponiendo porque luego del impulso inicial las ganas decayeron. Finalmente lo comencé a leer, y la experiencia fue bastante bipolar… no sé si se entiende, pero bueno…

Se dice que La Habitación de Ámbar es uno de los mayores tesoros creados por el hombre. Un salón forrado en oro y ámbar y piedras preciosas es algo que interesaría a cualquiera, y más aún si encierra un tesoro nazi originado en la Segunda Guerra Mundial. Pese a ser un tesoro increíble, se menciona poco en los reportajes o libros. Más fama tiene Nessie que este salón, para ir comparando…

Los alemanes se hicieron con el salón en 1941, sin embargo cuando los Aliados intentaron obtenerla la escondieron y se convirtió en un misterio que perdura hasta nuestros días. En este ambiente se desarrolla esta novela del autor norteamericano Steve Berry, en la cual narra una historia entrelazada con guerras, historia, traficantes de arte , asesinos a sueldo y problemas familiares. La novela pintaba bien, es más: es muy buena, sin embargo hay algo que me provocó pesadez en la lectura.

La juez Rachel Cutler se encuentra preparando su candidatura para la reelección del cargo, cuando muere su padre repentinamente. El hombre quien hacía poco tiempo había comparecido ante su hija para un cambio de nombre, aparece sin vida bajo la escalera de su casa, aparentemente por una caída. Pero las circunstancias son extrañas, y las hojas encontradas en su escritorio en la cual platica con un hombre llamado Chapaev sobre la misteriosa Habitación de Ámbar despiertan su curiosidad, pese a la advertencia post mortem de su padre.

Consternado ante el hallazgo, el ex marido de Rachel, Paul Cutler, quien encontró las hojas, le comenta a Rachel que, días antes de morir, Boyra (padre de Rachel) había estado investigando sobre una excavación alemana que buscaba la famosa habitación.

Paralelamente, Christian Knoll se dedica a matar por información. Empleado de un coleccionista, se dispone a ejecutar la misión más importante de su vida: obtener la Habitación de Ámbar, el tesoro más grande de la humanidad. Pero otra persona también está interesado en algo similar. Erns Loring cuenta con la ayuda de su protegida (a quien quiere como a una hija, quizá más) para que recorra el mundo en busca de algo relacionado con la Habitación. Suzanne Danzer, otra efectiva máquina para matar le sigue los pasos a su amigo y enemigo Christian Knoll.

Secretos familiares y enigmas del pasado comienzan a aparecer, y Rachel comprende que la única forma de comprender las razones de la muerte de su padre se encuentran en aquella misteriosa Habitación, y se da cuenta, además, de que es necesario ir hasta Alemania, lugar en donde se encuentra la última persona viva que estuvo en la habitación: Chapaev, el amigo de su padre. Pero Paul Cutler se entera de otra cosa. Suzanne Danzer, bajo otro nombre, se presenta ante él para anunciarle un gran peligro: Knoll pretende matar a su ex mujer, tal y como mató a Boyra. Es por esto que emprende un viaje en persecución de su mujer, con el fin de salvarla de la historia que se arrastra. La avaricia, el poder, el dinero, y el mal se conjugan en un thriller interesante, exitoso en muchos países.
Hablemos de otros aspectos de la novela. Hablemos del ritmo. La historia es rápida e incita al lector a seguir leyendo, sin embargo los giros de trama se me antojaron muy predecibles, y en muchas partes mi mente se adelantaba a la prosa del escritor. Pese a esos giros predecibles, me topé con un final que, si bien me había imaginado (algunas cosas), me entretuvo bastante. No es, bajo ninguna circunstancia, un final abierto, y luego de un libro con el cual pasé ratos tediosos eso se agradece mucho.

Les cuento qué cosa no me gustó. Bueno, resulta que el autor se documentó mucho y muy bien sobre la historia de la Habitación de Ámbar, lo cual se agradece muchísimo, porque me irrita leer novelas en las cuales el escritor piensa que el lector es torpe e inventa cosas imposibles. Pero la información se repite mucho. Les pongo un “ejemplo”. La información que dispone Boyra se extiende a lo largo de tres páginas seguidas, aproximadamente, sin embargo se menciona por lo menos tres veces. Esto pasa con otras escenas históricas, las cuales me aburrieron porque las tenía que leer una y otra vez. En momentos me cansaba y me ponía metas, tipo hoy leo 100 páginas, para terminar el libro en tantos días más. A veces leía a la fuerza, y eso, bajo ninguna circunstancia, es bueno. Pero aquello, gracias a Dios, no sucedió tantas veces. En general lo pasé muy bien y disfruté bastante de la lectura de esta novela. Un thriller trepidante que menciona un tema poco tratado en otros libros.

Los personajes son entretenidos y uno congenia con varios. A mi, en lo personal, me encantó Suzanne Danzer. Sí, es mala, cruel y manipuladora, pero en el fondo tiene cierta ternura, y es poseedora de una de las inteligencias más peculiares de la novela. Fue un, cómo decirlo, enamoramiento literario. Sin embargo los personajes no llegan a ser entrañables. Probablemente en dos meses más ni si quiera sabré cuál es el apellido de esta chica. Pero bueno, esta novela, si bien ambiciosa, es para pasar el rato, sin mayores pretensiones

Le habría dado cuatro libros, pero no está a la altura de otra novelas thriller. Reitero que, si bien es una novela buena, es tediosa y pesada en algunos momentos. Tengo otro libro del autor, llamado El Tercer Secreto, que empecé hace casi un año, pero tuve que dejarlo por razones de tiempo. Quizá me anime con otro del autor, esperando que la experiencia sea mejor.